Capítulo 17: Cueva húmeda.

Izuku se planteó seriamente el porqué escogieron apodar “señor del bosque” a un animal tan… particular.

Después de unos treinta minutos que tardaron en llegar al bosque y rastrear las huellas del animal, al fin encontraron un ejemplar bebiendo agua de un río semi congelado. En primera vista era majestuoso, cuando subía la cabeza abultando el pecho y camuflado con el pelaje marrón invernal, daba esa sensación de imponer respeto.

Sus colmillos que harían envidiar hasta el más grande felino sobresalían de su larga mandíbula, y sus ojos azules miraban al cielo con cierto brillo de anhelo. Sus astas puntiagudas como dos pilares eran enormes.

Pero toda esa imagen se desboronó cuando Izuku pisó una diminuta rama seca de un árbol, en cuanto el animal se percató de la presencia de individuos extraños se puso en dos patas y empezó a correr como vieja loca por las ofertas del supermercado, incluso gritaba como una mientras sacaba la lengua cual lunático.

Todoroki dijo algo sobre que era su mecanismo de defensa y marcar territorio, pero eso le inducía cualquier cosa menos intimidación.

Atraparlo fue una tarea más difícil de lo que quisiera admitir, el animal no era muy veloz pero sí que era fuerte; pese a que varias veces logró agarrarse a su largo cuello, antes de que pudiera siquiera tocar sus cuernos Izuku era violentamente sacudido hasta ser arrojado a la blanda nieve.

Todoroki tuvo que intervenir encerrando al animal en un círculo de hielo, en el cual ese ser chocaba con las paredes como si intentara atravesarlas.

Después de unos intentos fallidos, pues el animal quitaba la cabeza cada que intentaba acercar su mano, logró tomar su cuerno. Quebrarlo fue igual de fácil a como si partiera una rama a la mitad, pues ni siquiera la criatura se percató de la acción.

—Sus cuernos en realidad son más un adorno para impresionar a la hembra y reproducirse—Dijo Todoroki al ver la expresión de sorpresa de Midoriya.

La criatura se fue tras saltar el muro y alejarse corriendo, Midoriya guarda el objeto en su mochila mirando de reojo como Todoroki analizaba el mapa concentrado.

Después de un momento apunta a cierto lugar del mapa con su dedo índice y se lo muestra a Izuku, era una montaña dibujada.

—Se dice que cuando es de noche y la luna está llena besa a la montaña más alta, su brillo intenso derrite la punta de ésta haciendo que el agua baje como si de una lágrima se tratase. Es una estupidez escrita en la parte de atrás del libro de supervivencia que nos dio Aizawa sensei, pero tal parece que es su forma de decir que vallamos a la montaña más grande.

Izuku asiente estando de acuerdo, aunque para sus adentros, para él no era una estupidez pues escuchar a Todoroki relatar un especie de mito un tanto romántico era algo bastante cautivador; seguro el muchacho sería todo un rompe corazones si se dedicara a la poesía. Da una ojeada rápida al mapa para darse una idea de cuánto será el recorrido a pie.

—Creo que llegaremos al atardecer…—Dice un tanto dudoso de que tan acertado esté, más sin embargo el contrario asiente confirmándole que era el tiempo correcto antes de que empezarán a andar.

Izuku no sabría decir que tan eficiente son como equipo pues de alguna, a pesar de la notoria incomodidad de ambos por la forzada compañía, se las habían ingeniado para concentrarse en lo importante y cooperar. Y aunque le cueste admitirlo, pues en el fondo Midoriya Izuku posee algo de orgullo, reconocía que Todoroki era el compañero soñado pues sabía usar perfectamente el mapa y entendía las pistas de donde debe estar los objetos en cuestión, lo que lo alegraba y al mismo tiempo frustraba, pues debido a su inexperiencia él realmente no estaba dando gran aporte a este extraño equipo.

Andaban pisando la nieve, Todoroki al frente y él mirando su espalda como si fuera la cosa más interesante del mundo. Con el sonido de la brisa del invierno congelando sus pestañas, Izuku tenía la extraña necesidad de querer romper ese silencio sepulcral. Quería de alguna forma entablar una conversación con Todoroki Shouto, y si se preguntaba el porqué cuando era tan consciente de que no hace nada se habían declarado la guerra, no hallaba otra respuesta que la mera curiosidad de saber un poco del otro.

Bueno, en realidad si tiene un poco de conocimiento de su vida personal. Después de su primer encuentro, de saber su nombre durante la primera actividad de las mandrágoras, y cuando llegó a casa y por mera coincidencia encontró su revista de magos famosos abierta; entonces por fin supo de donde había oído el nombre de “Todoroki”.

All Might solía ser siempre el foco de su total atención, pero era imposible que no supiera del reconocido segundo mago más poderoso. Todoroki Enji, conocido como Endeavor el mago de fuego y rival jurado de All Might por ser el número uno.

Izuku reconocía que tenía el poder, recuerda su gran asombro al ver un vídeo en donde salvó a un pueblo rural al retener la erupción de un volcán; ganando tiempo para que las personas evacuarán. Pero pese a ese gran poder y sus grandes hazañas, Izuku supo que Endeavor brillaba por sus “haters”, no lo entendía del todo pero el hombre era muy criticado por su aptitud fría y hasta arrogante.

Respecto a su vida personal se sabía que era padre de familia con cuatro hijos, nada más ya que era muy reservado.

Vió detenidamente cuanto la espalda de Todoroki le dejaba ver, y lo comparaba mentalmente con las fotos e imágenes que vió de Endeavor. Si le hallaba parecido, posturas rectas y esos aires de dominio, sin decir que el lado izquierdo de Todoroki tenía el mismo cabello y ojos de Endeavor, y sumado a su gran potencial lo hacía preguntarse ¿Quizás el talento se hereda? Pero Izuku tenía una pregunta importante ¿Porqué hielo? Endeavor posee poderes de fuego ¿Será por parte de madre?

—Oye—Repentinamente Todoroki ladea el rostro para verlo sin dejar de andar—llevas rato mirándome, si tienes algo que decir sólo hazlo.

La cara de Izuku enrojece por la vergüenza de verse descubierto, empieza a jugar con sus dedos inquietamente y a balbucear,

—¡L-Lo lamento! ¡No q-quería incomodarte! E-Etto s-sólo estaba pensando…

—¿En qué?—Insiste con su mirada levemente fruncida, Izuku se siente en la mira del tigre y que si hace un paso en falso se convertirá en un cubo de hielo.

—E-Es que… ¡E-Eres bastante bueno en viajes! ¿A-Acaso lo has hecho antes?—Dice lo primero que se le ocurre al sentir incorrecto decir el sin fin de cosas en las que pensó. Suelta el aire que ni sabía que contenía cuando ve que la mirada del contrario se suaviza.

—Ah eso, solía ir de pequeño a una casa en las montañas. Y teníamos… excursiones—Explica vagamente, aunque no se le veía molesto no se mostraba grato con el recuerdo, Izuku trata de cambiar el tema.

—¡P-Pero te sirvieron! Y-Yo… intenté practicar el fin de semana pero fui un desastre—Confiesa un poco apenado, Todoroki muestra algo de interés en su mirada.

—Así que prácticas…—Agrega, Izuku cede al impulso de seguir hablando a pesar del riesgo revelar más de la cuenta.

—¡S-Si! Repaso todo lo que dan en la academia y luego investigo por mi cuenta…

—En la clase de conjuros te fue muy bien, parecía que tenías experiencia con eso.

—¡Ah sí! Aunque la primera vez que usé glucosa de ácido la cacerola explotó y salí volando jaja…

Torpe y temeroso, Izuku se da cuenta que está empezando a entablar una charla con Todoroki. No entiende del todo el porqué, pero quiere seguir así. Contempla como el contrario se detiene un momento a ver el cielo.

—Se avecina una tormenta…—Agrega, y es cuando nota lo nublado del cielo, Izuku mira al frente y ve próxima la montaña.

—Pero estamos cerca, nos falta muy poco—Dice y sonríe al contrario, esta vez admirando su desempeño—en verdad eres bueno en esto ¿Es posible que te hayan enseñado?

Fue una pregunta casual, pero Izuku notó un cambió de ánimo en el contrario, como una expresión más seca y dura, antes de darle la espalda y continuar avanzando.

—Démonos prisa—Dijo en seco.

Izuku no sintió apropiado intentar seguir charlando.

Después de unos minutos de seguir andando en silencio lograron llegar a la imponente montaña. Pese haber tanto frío aún había monte en su base e Izuku divisó un río que lo rodeaba en círculo, un arroyo que rodaba un agua extrañamente cristalina y le parecía que hasta azulada estaba.

Respingan ante el recuerdo de algo y se apresura a acercarse, sacar su guante y meter la mano.

—Está tibia…—Dice, bajo la mirada un tanto extrañada del contrario. Izuku mira a Todoroki rápidamente—Todoroki sigamos el río—dice con el semblante serio antes de empezar caminar con prisa al costado del arroyo.

—¿Qué pasa?—Pregunta siguiéndole el paso a un ensimismado Midoriya.

Izuku empieza decir una de las lecciones de Torino.

—El agua es bastante influenciable por la magia, hasta el punto de adquirir ciertas características por ella. Como el tornarse azulada o permanecer tibia a pesar del frío—Y entonces llegan a una cueva, donde el río seguía hasta lo profundo.

Todoroki se sitúa a su lado.

—¿Crees que esté la lágrima de luna?—Dice.

—No lo puedo asegurar, pero hay algo mágico allí—Responde.

Todoroki contempla su mirada con cierto interés, encontrando que sus ojos que en un principio pensaba que eran negros en realidad son verdes, y brillaban con cierto anhelo y emoción. Como un niño ante la felicidad del descubrimiento de una aventura.

—Vamos, entremos—Dijo Midoriya adelantándose al contrario que lo observaba con detenimiento.

Por fuera parecía montañosa y de tierra, pero por dentro era un túnel de hielo azulado cuyo riachuelo brillaba como cristal.

 

—Ten cuidado, este tipo de lugares son frágiles—Advierte Todoroki y Midoriya asiente en silencio mientras siguen avanzando.

El final del camino era un espacio circular y frío, Izuku siente un escalofrío al sentir una brisa, cosa que llamó su atención pues a simple vista no hay aberturas por donde pueda pasar el viento. Registró con la mirada el alrededor hasta escuchar la voz de Todoroki.

—Midoriya, mira allá—Apuntó hacia el techo y el nombrado voltea a ver asombrado.

Era una abertura circular que mostraba el cielo oscureciendo, contemplan como la noche caía y una luna llena lentamente se posaba hasta encajar en el círculo. Su brillo iluminó el hielo hasta notar que la pared empezaba poco a poco a sudar al punto de gotear, gotas brillantes como estrellas.

—Todoroki kun…—Llama, mientras da un paso para acercarse al goteo—¿Tienes algún envase?—el aludido parpadea casi sin entender al principio antes de regresar a su expresión monótona.

—No…—Responde, Izuku frunce el entrecejo pensando para sus adentros hasta recordar su cantimplora.

Se posiciona frente al goteo, saca de su mochila la cantimplora para luego destaparla y dejar caer a un lado el contenido. Y luego con mucha paciencia atrapa una de las gotas que caían, por un momento observa como el líquido brillaba cual diamante antes de girar a ver a Todoroki con una sonrisa.

—Lo tengo, una lágrima de luna—Dice, y muestra el objeto ya cerrado al contrario, Todoroki no responde y sólo lo mira fijamente, aunque era motivo de celebración ante su semblante tan serio Izuku siente difícil intentar conectar con él.

Cuando dio un paso para regresar con Todoroki siente un temblor, que luego se transforma en terremoto que lo hace caer abruptamente.

—¡¿Qu-Qué ocurre?!—Dice alarmado desde el suelo, y entonces nota un vapor por el rabillo del ojo. Donde antes había votado el agua de su cantimplora ahora burbujeaba y se expandía derritiendo todo el suelo de hielo. Midoriya veía eso consternado hasta que sintió un tirón brusco en su brazo que lo puso de pie de golpe.

—¡Interrumpimos el ciclo natural de este sitio y ahora somos intrusos! ¡Debemos salir de aquí!—Todoroki lo arrastraba corriendo por el túnel, tan rápido que apenas podía seguirle el paso tropezando a cada tanto, escuchando los sonidos de chapoteo que sus propios pasos producían anunciando que el piso de hielo se había vuelto agua.

Podía ver que ya estaban por salir, hasta que el terremoto desquebrajó el hielo en pedazos bloqueando la única salida con ellos sin poder hacer nada más que mirar incrédulos.

—¡Rayos!—Izuku maldice mientras intenta empujar los pedazos de hielo junto a Todoroki, no logrando ni moverlo. Siente un terremoto más fuerte y el brazo de Todoroki haciéndole presión contra el hielo.

—¡Cuidado!—Le advierte con anticipación, antes que el techo a unos extremos de ellos se rompiera, dejándoles apenas un estrecho espacio entre ambas paredes de escombros gélidos.

Cuando siente el suelo firme Izuku suelta consternado.

—D-Dejó de temblar…—Balbucea tembloroso por lo abrumador de la situación.

—No te relajes—La voz de Todoroki suena dura y firme, conservando la calma que el contrario no posee—el agua está subiendo.

Midoriya entonces nota el agua por la rodilla y subiendo a un ritmo alarmante, Izuku regresa junto a Todoroki e intentan remover los pedazos de hielo sin éxito alguno, era como si estuvieran pegadas y debido al frío era doloroso tocarlas aún con los guantes.

Pese a que sentía el agua subiendo a sus caderas y sin poder mover las paredes frente a él, su mente seguía funcionando cual computadora eficiente, repasando sus opciones e intentado trazar un plan. No había tierra por lo que no podía usar su polvillo anaranjado, y usar el verde era muy temerario e impredecible al no saber cómo controlar todavía las lianas. Descartó por completo la magia de Todoroki al estar ambos rodeado de hielo y estar empapados creando la posibilidad de que terminen congelados.

Deku aprieta los labios mientras sigue empujando un bloque, negándose a aceptar que se quedó sin opciones y que reprobarían la actividad a este paso.

—Midoriya.

La voz de Todoroki se oye más dura, Izuku contempla su mirada, casi enardecida y reacia, no sabe cómo expresarlo pero el contrario está molesto.

—Quédate atrás—Ordena y él obedece sin refutar, pues no quiere ser objeto de esa repentina y confusa ira.

Lo ve enrollar la manga del abrigo en su brazo izquierdo y quitarse el guante, cuando alza la mano emana una llama que desciende en espiral desde sus dedos hasta el codo.

Izuku no puede evitar jadear asombrado y confuso, comprendiendo al instante que el lado blanco de Todoroki  usa el hielo y el rojo manipula el fuego, pero sin entender porque no lo había usado hasta ahora ¿Por qué pone esa expresión tan desolada mientras emana una poderosa llamarada? ¿Por qué si posee dos poderosas magias sólo usaba una?

Pero el hilo de sus pensamientos se detuvo cuando ve con horror como el agua aumenta abruptamente.

—¡Todoroki kun detente! ¡Alto!—El aludido crispa cuando ve a Midoriya acercarse con la mayor imprudencia que había visto en su vida a su lado izquierdo, como olvidando que puede salir herido por la magnitud de las llamas.

Logra apagarlo a tiempo y girarse para tomar con su brazo derecho el hombro ajeno y mantener la distancia entre ellos, aún no regula su temperatura y podría quemarlo fácilmente.

—¿Qué haces?—Interroga frunciendo el entrecejo para luego parpadear alterado.

Izuku sabía lo que veía, el agua a la altura de sus hombros, deduciendo que Todoroki no lo había notado por estar concentrado en su labor.

—Nos ahogaremos antes de que puedas derretirlo todo—Anuncia.

Ve como Todoroki lo mira frunciendo el entrecejo reacio a aceptar lo mismo que él, después ladea la cabeza y chasquea la lengua murmurando una maldición.

—No me sirve ni para pasar una estúpida actividad…—Suelta como un gruñido.

Izuku no comprende el significado de esas palabras pero entiende el sentimiento del contrario, frustración. Que aunque esto sea una simple actividad y que en cuanto no puedan respirar volverán a la seguridad de la sala,      no podía aceptar una derrota como esa porque sería como alargar el camino a ser profesional, que era muy estúpido terminar ahogados e impotentes en un sitio tan estrecho, que no aceptaba perder de esa forma.

Entonces Izuku parpadea sorprendido y se da cuenta, que aún dos seres tan diferentes como él y Todoroki, que un sin magia perdido y un talentoso prodigio tienen una muy importante cosa en común.

Odian perder sin darlo todo.

Nota un destello, puede ver que una parte que se encuentra sumergida de su mochila brilla con una luz tenue azul. Izuku siente un vigor en el pecho al imaginarse que puede ser, y ahora que Todoroki se encuentra de espaldas, abre su mochila.

A pesar de que de alguna forma la tapa se había salido y el agua había entrado, el contenido azul brillante de aquel envase se mantenía comprimido dentro de este sin ningún grano por fuera. ¿Quizás sea porque esa agua posee propiedades mágicas? ¿O es que respondió a la súplica en su interior por seguir luchando? Ya con el agua llegando a su mentón  no le importaba, aunque no sabía cómo, lo usaría para sacarlos de ese sitio.

Con una mirada brillando de determinación izuku sumergió sus manos a lo profundo de su mochila amarilla, y viendo con asombro como el polvillo flotaba y se pegaba a sus palmas expandiéndose en sus dedos, dándole una idea de lo que debe hacer.

Todoroki nota una luz azul iluminando parte de la cueva, y entonces voltea a ver a Izuku quien miraba con dureza los bloques de hielo que emanaba un brillo azul.

—¡¿Midoriya?!—Llama sin comprender, y ve sus ojos verdes brillantes de coraje.

—¡Pasaremos esto Todoroki kun!

Y Todoroki quería preguntar que hacía, pero en su lugar tuvo que contener la respiración cuando el agua los traspasó.

Abrió los ojos lentamente y vio a Midoriya, alzando sus manos brillando en azul, y cuando las movió hacia atrás sintió como hacía una corriente que incluso a él empujo contra el hielo. Sólo hizo un movimiento de estar empujando algo, pero fue suficiente para que toda el agua se moviera poderosamente como un ciclón contra el bloqueo.

El hielo fue destrozado por la torrente de agua, Izuku y Todoroki son arrastrados unos metros siendo recibidos por la nieve y una fría helada. Ambos respiran tosiendo quedamente.

Entre la tos y recuperando el aliento, Izuku mira con preocupación al contrario.

—¿E-Estas bien Todoroki kun?—Llama, y Todoroki lo mira, con una expresión que contiene sorpresa, alteración, y lo que más destacaba. Enojo.

—Tú… ¿Siempre podías hacer eso?

Izuku podía ver por su mirada que Todoroki le estaba reclamando una explicación.

Continuará…

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2 comentarios sobre “Capítulo 17: Cueva húmeda.

  • el septiembre 16, 2017 a las 4:50 pm
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    Ahora si viene lo chido
    Me encanta la magia de este fic!
    Que emoción ya quiero ver el proximo cap

    Respuesta
  • el septiembre 16, 2017 a las 8:14 pm
    Permalink

    Izuku dile la verdad, y despues que se besen para aliviar la tensiòn kakakakaka.

    Saluditos

    Respuesta

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