Capítulo 11: Hora de comer.

El Timbre del descanso resonó en todo el colegio y los estudiantes salían de las aulas. Gon y Alluka salían juntos acompañados por Zushi.

—¡Wing Sensei es muy bueno!—Decía con ánimo la chica.

—¡Realmente lo es! Estoy feliz de que haya vuelto a ser nuestro profesor tutor este año también—Agregó Gon con una sonrisa mientras le daba una mirada a Zushi y éste asentía. Dirigió la mirada al pasillo y diviso el salón de cierto albino—me pregunto cómo le habrá ido a Killua.

—Seguro que muy bien, onii chan es muy inteligente.

—¡Ah ya están saliendo! Vallamos a esperarlo.

El trío se dirigió al pasillo en dirección al aula E2, los alumnos estaban saliendo notando en ellos unos semblantes ¿Preocupados? No hizo mucho caso a ese detalle cuando divisó una melena blanca salir por la puerta.

—¡Killua!—Gon fue el primero en salir corriendo hacia él, el albino giro a verlo al escucharlo decir su nombre.

—Gon, Alluka—Dijo saludando con una media sonrisa, Gon fue el primero en llegar frente a él—¿Cómo te fue?

—¡Muy bien! Nuestro profesor este año es uno que conozco desde hace tiempo ¡Wing sensei! A veces es descuidado pero es muy bueno—Decía sonriente mientras Zushi y Alluka llegaban a su lado, al verla Killua acarició la cabeza de la chica mirándola atento.

—¿Y a ti Alluka?—Estaba un poco preocupado de que a la chica le hubiera costado socializar y se sintiera incomoda en el salón, al fin a cabo iba a ser la primera vez en la que estuviera entre tantos niños de su edad, pero esa idea se esfumo al verla sonreír contenta.

—¡Muy bien Onii chan! Fue muy divertido.

—¿Cómo te fue a ti Killua?—Preguntó con curiosidad Gon, el aludido miro hacia otro lado con un gesto de desagrado e incomodidad.

—Nada interesante—Dijo no queriendo dar más detalle, no quería hablar de su “Maestro tutor”.

—¡Oi Killua! ¿Quieres ir a comer?—De repente un peli rojo con gorro azul los interrumpió, en altura era más alto que los menores pero le llegaba al hombro a Killua. Miro con curiosidad a los chiquillos y Killua se dispuso a presentarlo.

—Este chico es IkalgoTenshu—Dijo mirando a los menores para luego dirigirse al peli rojo—cara de pulpo, estos son mis hermanos.

—¡¿A quién llamas cara de pulpo, tu pelo de anciano?!—Habló molesto hasta que se detuvo a analizar las palabras del contrario—¿Tus hermanos?—miro sorprendido a los tres niños—¿Estos tres chicos son hijos de Ging Freecss también?

—Yo no—Respondió Zushi medio apenado.

—Ese chico es Zushi, es solo un amigo. Y estos dos son mis hermanos, Gon y Alluka Freecss—Aun sentía un cosquilleo en la lengua cada que decía ese apellido.

—¡Hola!

—¡Un gusto!

Los menores saludaron sonrientes bajo la mirada de asombro de Ikalgo.

—Ummm… Ciertamente este chico se parece a Ging Freecss, y esta niña tiene tus ojos azules. Tienes unos lindos hermanos menores Killua—El nombrado lo miro ruborizado.

—¿Ah? No digas cosas raras cara de pulpo.

—¡No me llames pulpo!

Los menores soltaron unas risitas por la escena, al cabo de unos momentos se dirigieron a la cafetería del colegio. Había una fila enorme y desordenada para buscar bandejas y pedir la comida, tanto era el alumnado que el bullicio y el desorden se hizo presente cosa que ha cierto albino no le gusto.

—Ni de broma voy a ser esa ridícula fila ¿Por qué rayos es tan larga?

—Es que hoy sirven pudin de chocolate—Dijo Gon y el albino bufó.

—Aun así no es para tanto.

—Es que son de una marca famosa… ummm… ¿Cuál era el nombre?—Agregó ahora Ikalgo mirando al techo intentando recordar—¿Chocorobotkun?

Una ráfaga de viento pasó por su lado sorprendiéndolos.

—¿Killua?—Llamó Gon al girar y no ver a al aludido a su lado.

—¡Oye tú te colaste!

—¡¿Cómo te atreves?!

—¡Cállense! ¡Simples mortales como ustedes jamás apreciaran la verdadera magnificencia del señor chocorobot kun!

El grupo miraba choqueado como Killua se peleaba con los demás alumnos de la fila para ser el primero en comprar el tan valioso pudin. Hizo tanto estruendo al colarse súbitamente en la cola que los alumnos empezaron a pelear entre sí, en algún momento los almuerzos empezaron a volar por los aires.

—¡Cu-Cúbranse!—Alcanzo a decir Zushi poniéndose debajo de una mesa junto a los demás. La comida parecía ahora balas asesinas con el objetivo de destrozar el oponente, y quien encabezaba semejante masacre era Killua quien lanzaba cucharas con sus brazos cual metralleta—¿Qu-Qué haremos? A este paso se acabara el almuerzo y no habremos comido nada…

—Creo que ese no es el problema aquí—Agregó Ikalgo con un tic en su ceja mientras evadía un brocheta de carne que se dirigía a su cara.

—Onii chan es un fanático del Chocorobot kun—Empezó Alluka observando de reojo a su hermano que ahogaba en jugo de naranja a un pobre chico—sino lo detenemos esto sólo ira de mal en peor…

—¡No podemos! Es una misión suicida ¡Hará emparedados con nosotros!—Dijo nervioso y asustado Zushi.

—Yo lo certifico—Agrego Ikalgo.

—¡Está bien! Yo lo haré—El trío miró al sonriente y lleno de confianza Gon—Killua se detendrá en cuanto se lo pida ¡Créanlo!—decía mientras se levantaba e ignoraba la comida voladora que pasaba por encima de su cabeza.

—¡Pff! Pobre criatura ingenua—Agrego Alluka y los otros asintieron de acuerdo.

Increíblemente Gon caminaba tranquilo por el campo de guerra de comida con los alimentos pasándole por  encima o a lado suyo sin darle. Estaba llegando a un mural de mesas apiladas en donde en la cima podía ver a albino lanzando huevos como si de granadas se tratase.

—¡Killua! ¡Detente o estarás en problemas!—Grito en forma de advertencia, sin embargo el aludido poco o nada de caso le hizo—¡Killua!—llamo varias veces pero el mayor estaba muy concentrado dando palizas a cuanto “bastardo profanador de chocorobot” apareciera en su rango de visión. A Gon le salió una venita en su frente al darse cuenta que era totalmente ignorado, miro a su alrededor con rostro expectante y divisó algo que lo hizo sonreír travieso. A escondidas y evadiendo la comida voladora se escabulló a la parte de cocina de la cafetería…

Killua estaba muy concentrado en derribar con pan una barricada de mesas que habían hecho unos alumnos que se aliaron contra él, por eso cierto olor lo tomó desprevenido.

—Oh Killunii chan~—Killua giró ensombrecido por ese sobrenombre y el terrible olor a chocolate que lo acompañaba—mira lo que tengo aquí~—el infantil Gon canturreaba travieso con una enorme olla de pudin de chocolate sostenida con sus dos manos por encima de su cabeza.

—¿Cómo es que puede cargar tan fácilmente semejante peso?—Susurró alguien escondido en algún lugar, en ese momento a Killua poco le importaba esa información, ahora mismo dirigió su mirada opaca en el moreno.

—Gon, hermanito, trae eso acá ¿Si?—Su voz de ultratumba hizo temblar al pequeño, sin embargo no iba a desistir.

—¡No hasta que te detengas antes de que nos metas a todos en problemas!—Advirtió con mirada seria, Killua lo observo atento.

—Ok—Dijo con simpleza para luego de un salto bajar de la pila de mesas y llegar al suelo. Extendió sus manos a un perplejo Gon—¿Me la das ahora?

Tan fácil no puede ser ¿Verdad?

—B-Bueno—Balbuceó un tanto sorprendido. Dio un paso y resbalo con una cascara de banana, un golpe sordo y el ruido de la olla de cerámica cayendo a su cabeza fue lo siguiente que paso.

No, no podía ser tan fácil.

Todos admiraban ahora a un Gon cubierto de chocolate de pies a cabeza.

—Gon valió fruta—Atinó a decir Alluka muy segura al par a su lado que estaba de piedra.

Gon juntó sus dedos achocolatados avergonzado.

—Jeje ups, lo siento…—Alzó la mirada nervioso encontrándose el semblante inexpresivo de Killua, este esbozó una amplia sonrisa que lo perturbaba.

—Gon corre.

—¿Eh?

—Ya que eres el primer Hermano varón que tengo que me agrada, te daré este consejo. Corre y no dejes de correr.

“Gon no lo pensó dos veces y salió disparado cual rayo de chocolate con un Killua echo un demonio persiguiéndolo de cerca…”

Continuará…

Siguiente

Anterior

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *