Capítulo 45: En el otro.

Recovery Girl estaba dando la última revisión a los jóvenes, a Uraraka un sencillo examen de la vista, a Iida los oídos, y finalmente le pidió a Todoroki que cantara una canción.

—¿En serio?—Replica el joven a la anciana quien le sonríe en burla como respuesta.

—Me gusta Ricardo Arjona.

—A mi hermana también, pero tampoco le canto canciones.

—Aburrido…—Reprochó sin borrar su sonrisa antes de regresar a hacer una anotaciones en el papeleo que poseía en el regazo—parece que la infusión cumplió sus efectos, no veo ninguna anormalidad.

Uraraka celebró con un grito infantil e Iida suspiró en alivio, Todoroki mantuvo la mirada en la anciana quien se levantó de su asiento.

—Tengan cuidado de regreso a casa y asegúrense de avisarle a Eraserhead que ya están bien, puede no parecerlo pero él es muy….

—¿Eh Kacchan? ¿Qué haces aquí?

—¡Ack!

Las palabras de Recovery Girl fueron detenidas ante el griterío en el pasillo.

—¡Solo iba a la salida!

—Pero este no es el camino ¿Te perdiste? Tengo un mapa que me dieron las hadas, si quieres…

—¡Púdrete Deku! ¡No necesito tu ayuda!

—¡Hey no hagan escándalo en el pasillo!—Recovery abrió la puerta malhumorada para descubrir a los dos jóvenes, a Midoriya con una libreta entre sus manos y a Bakugou en posición de ataque, el par la miró con rostros de ser pillados—los convalecientes ya están recuperados si eso era a lo que venían.

—¡Eso es bueno!

—¡No me interesa!

La mujer volvió a callarlos antes de que regresarán a hacer más escándalos. Tras un rato, y de darle unos dulces a los recién curados, estaban por los pasillos con intensión de regresar a casa. Bakugou caminando unos pasos más adelante con su rostro malhumorado mientras que el resto mantenía una conversación tranquila.

—Pero es una suerte que consiguieran esa flor…—Comentó la chica con mejillas rozadas—Recovery girl dijo que era sumamente rara de encontrar.

—Tuvimos mucha suerte…—Comentó por lo bajo Izuku dándose cuenta de lo muy falsa que es su mentira, porque realmente no ha tenido suerte en su maldita vida, pero oye al menos el viejo Tokaku era un adulto interesante, le hubiese gustado conocerlo un poco más…

—Midoriya dono, hay algo que sobresale de tu mochila—Iida interrumpió sus divagaciones y siente como sostiene una zona de su mochila—casi se cae, ten—le tiende el toten que le había dado Torino lo que llama la atención de la chica.

—¿Qué es esto?

—Totén dos en uno—Habló Todoroki, quién había estado callado durante todo el recorrido, el objeto atrajo su atención y logró que se acercara al grupo. Izuku le mira con expectación mientras habla.

—¿Lo conoces Todoroki kun?

—En casa tenemos también una imitación—Agregaba mientras tocaba con su dedo índice uno de los rostros y este desprendió un poco de polvo—este parece que vio años mejores.

—Es que tuvo mucho tiempo guardado—Agregó con una sonrisa encogiéndose de hombros. Uraraka toqueteó la estatuilla con sus dedos con la mirada ceñuda.

—Da mal royo ¿No creen? Como que siento que la mirada de las caras me siguen.

—¿Parece que la cabeza se desprende?—Agregó Iida y tocó la cabeza del objeto, la idea era mover un poco el toten, muy poco para confirmar si de verdad se movía, no creyó que las cabezas saldrían disparadas dejando partículas de polvo de las que apenas se salvaría de respirar a diferencias del resto de sus compañeros, la parte voladora chocó contra la cabeza de Bakugou quien soltó palabrotas al viento

—¡Maldición, que rayos hacen!—Se quejó el rubio con la mirada iracunda con la mano posada en la zona adolorida de su cabeza mientras veía al grupo toser y sacudirse.

—¡L-Lo siento mucho!—Iida subía y bajaba las manos nerviosamente excusándose por el disparate que acababa de pasar.

Tanto Izuku, Uraraka y Todoroki tosían por el polvo que respiraron.

—E-Está bien, Iida kun, solo tengo que volver a pegarlo—Dijo con dificultad Izuku mientras se apresuraba a buscar las cabezas desprendidas, estás habían acabado a unos pasos de Bakugou quien no se cohibió de soltarle insultos cuando le pasó por al lado.

A pesar de ese incoveniente, y unas últimas disculpas por parte de Iida, todos regresaron de vuelta a sus respectivos hogares. Izuku siente por fin el cansancio con cada paso que daba de regreso a casa, le dijo a su madre que iría a descansar a su habitación y se dejó caer en su cama.

Pese a que de verdad quería cerrar los ojos y caer desmayado, su mente le recordó un poco lo que había pasado.

“Algún día nos veremos en el sol caído”

Izuku gruñe mientras hunde la cara contra la almohada. Shigaraki Tomura le envió a decir eso, lo que le hace entender que quiere que se encuentren aunque no tiene idea de porque ¿Qué quiere y que es lo que busca hacer? En solo pensar en la sonrisa tétrica de ese tipo le hace sentir escalofríos, como si todo su ser le dijera que le traerá problemas.

Lo peor, es que si tiene el presentimiento de que lo volverá a ver, no sabe cuando ni como, pero podría asegurar de que así será. Quizás sean paranoias, o la forma partícula de ser de Gran Torino se le estaba pegando, realmente ahora no quiere meditar sobre eso porque le pesan los parpados,

—(Es extraño…)—Se dice así mismo mientras la consciencia se le va—(Me duermo de repente… estaba más cansado de lo que pensaba)

El sueño que tuvo fue muy extraño, dos puntos brillantes como estrellas con un fondo negro, estos estaba uno frente al otro sin tocarse, casi mirándose fijamente, para luego pasarse por al lado a gran velocidad. Uno de estos se giró hacia él, e iba a una velocidad tan rápida que cuando parecía que iban chocar despertó.

Lo primero que vio fue un techo de madera ¿Madera? ¿Siempre tuvieron un techo de madera? Algo se sentía raro, se sentó sobre ¿Un tatami? No espera, hay algo más importante…

—(E-Este no es mi cuarto…)—Dijo mentalmente alarmado. En las paredes no estaban su característicos poster de All Might o figuras de acción en las repisas, en su lugar era una decoración clásica japonés la cual estaba muy seguro no estaba en ningúna habitación de su casa, aunque la sentía familiar—(¿Qu-Qué esto? ¿Dónde estoy? No… tranquilízate, analiza la situación)—respira profundo para recuperar un poco la compostura mientras se levanta nerviosamente del tatami.

Recuerda… llegaste a tu casa exhausto, te tiraste en tu cama, te dormiste más rápido de lo normal…

—(¡¿Fui secuestrado?! ¡¿Quién?! ¡¿Por qué?!)—Se lleva la mano derecha al mentón, su habitual reflejo al pensar las cosas, pero eso hace que se dé cuenta de algo—Qué frío…—suelta y entonces es cuando mira sus manos.

Palidas y sin cicatrices, definitivamente no estaban así cuando se fue a dormir, también se percató de que no llevaba su ropa de dormir habitual, la camiseta con el logo de All Might y las bermudas oscuras, en su lugar llevaba una sudadera con pantalones olgados.

—E-Esto no es mío…—Los nervios empiezan a invadirle por que descubrió que su tono de voz tampoco era el mismo, este era mucho más grave. Encontró un espejo pegado a lo que parecía un armario japonés y al que corrió torpemente para poder verse. Estuvo un segundo paralizado, tiempo en el que su cerebro procesó que lo que veía era real, suelta un gran y grave grito.

Ojos bicolores profundos, uno gris neutro y otro verde, piel pálida y una inconfundible cicatriz en el lado izquierdo de su rostro, lo único que no encajaba era la expresió alarmada y en pánico.

—¡¿Soy Todoroki?! ¡¿Estoy en el cuerpo deTodoroki kun?!—Se decía así mismo mientras se pellizcaba una mejilla, alborotaba su melena de dos colores, rozaba la cicatriz con la llema de sus dedos, cualquier cosa que lo hiciera despertar de ese sueño—Oh Dios no es un sueño ¿Cómo pasó esto? ¿Por qué?

—¡Shotó!—Se percató de un grito exclamando el nombre de su amigo antes de que una patada voladora rompiera la puerta y apareciera un joven en pillamas, con el cabello blanco en punta y una pose de batalla. Su mirada gris rastreó toda la habitación antes de posársele encima—¡¿Estás bien Shoto?! ¡Te oí gritar!

Izuku tardó tres segundos en salir de su sorpresa antes de responder.

—A-Ah estoy bien.

—¡¿De verdad?! ¡Es la primera vez en años que te escuchó alzar tanto la voz!—El muchacho se acercó para tomarle de los hombros mirarse frente a frente—¡¿Pasó algo?! ¡Puedes contarle a tu hermano mayor!

—Y-Yo estoy bien, de verdad. Es que… um… ¡Tuve una pesadilla!—Se apresuró a decir, y se sintió estúpido por la manera en que el contrario le miraba fijamente y ceñudo. Todoroki nunca diría eso…

Sin embargo el chico suspiró aliviado antes de separarse.

—Ahh con que una pesadilla. Yo pensé que él había vuelto… no, olvídalo, Fuyumi pronto terminará el desayuno así que cepíllate los dientes y baja ¿Sí? —Sonrió mientras se dirigía a la puerta, se detuvo por un momento en el marco—con que aún tienes pesadillas Shoto… la verdad es que yo también las tengo…

Izuku lo vio un momento caríz bajo, con aires de pesadumbre antes de recomponerse rápidamente y sonreírle.

—Pero recuerda que te apoyo ¿Sí? Fuyumi y yo siempre estaremos allí para ti, y si necesitas hablar puedes llamarme cuando quieras—Le dio una sonrisa sincera, buscando animarle con ese gesto.

Izuku sentía que le estaba quitando a Shoto un momento de hermanos.

—Gracias…—Se limitó a responder antes de que el mayor asintiera sonriente, cuando se sintió solo Izuku por fin suspiró— Todoroki kun tiene buenos hermanos uh… ¿uh…? ¿Todoroki kun….? ¡¿Dónde está Todoroki kun?!—se miró en el espejo como si en lo que allí se reflejaba podría encontrar la respuesta—s-si yo estoy en su cuerpo, entonces… ¿Él estará en el mío? Oh Dios… no puedo imaginar lo asustado y confundido que está…

En otra parte…

—¿Quieres más soba frío Izuku?

—Si, gracias—Inko servía con una sonrisa más porción del alimento en el platillo de su hijo, el cual despertó más calmado y callado que de costumbre—me extrañó encontrarte en tu habitación, normalmente siempre sales a trotar.

—Hoy no tuve ganas…—Se limitó a responder, mientras pensaba para sus adentros que no era buena idea interactuar con el cuerpo de Midoriya sin su permiso.

Realmente no entendía que rayos pasaba, primero despierta y se lleva un susto al verse rodeado de “All Mights”por todos lados, y antes de meditar si su padre estaba haciendo una práctica del tiro al blanco entendió que esa era la habitación de Midoriya, además de que también estaba en el cuerpo de éste.

Cielos, que mala suerte, primero mudo y ahora en el cuerpo de otro ¿Tendrá algún tipo de maldición encima o algo? De todas maneras debería buscar a Midoriya que seguro está en su cuerpo e ir a buscar a Recovery Girl lo antes posible.

—¿Te gusta hijo? Puedo darte más.

Y lo hará después de terminarse otro tazon de soba, ya que acaba de descubrir que Inko Midoriya cocina muy bien.

Continuará…

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2 comentarios en «Capítulo 45: En el otro.»

  • el septiembre 4, 2020 a las 9:52 pm
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    Me alegra que hayas actualizado de verdad amó este fanfic.🥰

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  • el septiembre 22, 2020 a las 7:31 pm
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    Kkkyyyaaaa me haces feliz por poder leer que aun estas actualizando me encanta tu fic. Eso no me lo esperaba y ahora que pasara??? Como evolucionará su relación???
    Espero la actualización. Onegai.

    Respuesta

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