Capítulo 6: Fuente de inspiración.

Estaba sentado al borde de esas escaleras en espiral leyendo un libro de misterio, ya lo había varias veces pero era su favorito, Nagisa solía leérselo bajo las estrellas…

—Esto es muy solitario sin él por aquí…—Susurró en un suspiro hasta que escuchó como abrían la puerta principal y sonrió divertido—¿Un cliente?—Se deslizó rápidamente por las escaleras escuchando por lo bajo la voz de la fantasmagórica Yurei conversando con un hombre. Al llegar al piso alfombrado del salón principal se encontró a un hombre con afro y lentes oscuros, su piel era morena y vestía un traje azul, llevaba una maleta en su mano derecha.

—Yaahh señorita, usted es perfecta para ser el espectro de una mansión embrujada—Dijo aquel hombre mirando a la peli blanca de arriba abajo con gesto aprobatorio—¿Cómo le hace para tener los ojos así de oscuro y vacíos?

—Los tengo así desde hace más de 50 años de mi muerte…

—¡Encima improvisa!—Gritó alegre para luego sacar una tarjeta de su bolsillo—llámeme cuando quiera probar el mundo de las películas de terror—guiño el ojo y la fantasma se le quedó mirando confundida.

—Etto… disculpe—Kayano se acercaba a aquel hombre que la miraba curiosa—viene aquí a cumplir su deseo ¿Verdad?

—¡Oh sí!¡Me dijeron que está mansión estaba maldecida y vine a pasar una experiencia alucinante para ponerla en mi siguiente serie!—Dijo en alto con brillos en los ojos a lo que la peli verde lo miro nerviosa.

—Ohh~usted es Miyamoto, el famoso director de animes de Japón ¿No?—Hablo Karma mientras caminaba hasta estar frente al nombrado que sonreía orgulloso.

—¡Así es chaval! ¡El anime es mi vida! ¡Y mi siguiente obra quiero que sea una comedia romántica única en la vida! Pero…—Su semblante se volvió sombrío—tengo un tapón mental, me ha durado durante meses y no lo soporto más, escuche los rumores de este lugar y vine a ver si podían ayudarme…

—B-Bueno, ahora mismo él que concederá tú petición no se encuentra, quizás si viene mañana…—Habló Kayano cuando fue interrumpida abruptamente.

—¡Por favor! ¡Tienen que ayudarme ahora! ¡Me moriré si no tengo una idea para mi obra pronto!—Dijo en súplica.

—¡Lo siento pero no podemos hacer nada sin él!—Explicó Kayano a lo que el hombre chasqueó la lengua molesto.

—Así que este lugar fue pura habladuría al final eh… que pérdida de tiempo—Dió media vuelta dando la espalda molesto cuando un veloz cuchillo casi roza su mejilla derecha.

—Oye, oye ¿Armas siempre una pataleta cuando no te cumplen los caprichos de inmediato? Vaya… y yo que te admiraba—Dijo Karma de forma divertida, el hombre lo miro exaltado cuando de la nada ese chico estaba frente suyo—dijiste que morirías hace un momento ¿Quieres que te ahorre el sufrimiento?—Karma estaba acostumbrado de que al hacer sus jugarretas las personas se sorprendieran y luego temieran por su vida, jamás espero la siguiente reacción.

—E-Eres i-increíble…—Balbuceó Miyamoto con ojos brillantes y mejillas rozadas a un sorprendido peli rojo—esa mirada pedante y sedienta de sangre… una excelente puntería con los cuchillos dando a entender que tienes conocimientos de pelea… y esa amenaza sin titubeo alguno… como un demonio… ¡Sí! ¡Un demonio!—puso sus manos sobre los hombros del Akabane—¡Gracias me has dado una espléndida idea!—dejó al otro y miró al techo con superioridad—¡Una serie sobre un demonio busca pleitos y…! ¡Y! Y…—su voz se fué bajando hasta que se puso dubitativo—¿Y qué más?—miró nuevamente a Karma—¡Por favor dame más ideas!

—¡Espere!—Habló nuevamente Kayano—¡Le estamos diciendo que sin la persona a cargo no podemos ayudarlo! ¡Y tú Karma! ¡No uses tus habilidades frente a los desconocidos!—empezó a regañar al peli rojo el cual sólo se encogía de hombros sin prestar realmente atención cuando un grito de exaltación los interrumpió.

—¡ESO ES!—Miró a la confundida peli verde con ojos brillantes—ese carácter tan correcto y regañón… esa ausencia de miedo para enfrentar a un demonio… y esa cara tan linda y esa estura tan tierna… ¡Cómo un ángel!—apuntó a Kayano que no entendía nada—ahora hagamos esto bien…—tomó su maleta y empezó a hurgarla buscando algo—¡Aquí está! Vístanse con esto por favor.

—¿Eh? Pero nosotros…

—¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos!—Y sin poder negarse el par se fue a otra habitación a cambiarse de ropas. La primera en salir fue Kayano, llevaba un vestido verde claro con alas en la espalda y su cabello suelto hasta la cintura con una aureola, más unos guantes y botas blancas, Karma le siguió poco después, su atuendo era unos cuernos negros en la cabeza, chaqueta negra con borde rojos, y unas alas negras en su espalda con púas en sus hombreras.

—Ohh… es como si estuviera hecho para ustedes…—Dijo la peli blanco un tanto interesada.

—¡Excelente! ¡Ahora una sesión de fotos! ¡Posen! ¡Posen!

—¿Cómo terminamos así?—Dijo Kayano sonriendo forzadamente posando al igual que Akabane.

—Creo que es divertido—Agrego mientras alzaba el puño y hacía una pose de victoria.

—¡Ohh! ¡Excelente!  ¡Cual rey de los demonios!

—¡¿Por qué eres el único que lo está disfrutando?!—Dijo de lo más molesta mientras empezaba una discusión con Akabane que solo sacaba la lengua burlón bajo los “flash” del fotógrafo.

—¡Una discusión en directo! ¡Excelente! ¡Excelente! ¡EXCELENTE! ¡Esto será un éxito! Pero…—Paro un momento y puso la mano en su mente pensativo—fuera de que sean un demonio y un ángel, esto es la típica pareja que pelea siempre, falta algo más…—de repente abrieron la puerta y entró lo que parecía una chica peli azul con un extraño disfraz de brujo.

—¡Estoy de vuelta! Fiuu… no saben lo difícil que fue enviar esas armas ninjas por correo, hoy estoy cansado así que comeremos pi……zza—La voz se le fué poco a poco al ver la escena y a los actores que la protagonizaban, la sorpresa fue tan grande que dejó caer la caja con la comida rápida—ahh… ah…

—¿Nagisa?

—¿Nagisa qué pasa?—Dijeron tanto la peli verde como Akabane preocupados por la conducta del aludido, a este se le puso las mejillas rojas y sus ojos brillantes.

—M-Mi guapísimo Karma… y-y m-mi preciosa Kaede… ¿C-Con cosplays?—Puso sus manos en su cara jadeando de la emoción mientras los nombrados se les enrojecían las mejillas—¡LYON! ¡LYON! ¡DAME LA CÁMARA AHORA!—grito exaltadísimo mientras corría hacia el libro rojo encima de la mesa.

—Está bien, está bien, toma, rayos que eres más fastidioso cuando entras en tu modo madre—Se quejó el libro mientras hacía aparecer una cámara plateada bajo la mirada de sorpresa de Miyamoto.

—¡Muy bien! ¡Mírenme! ¡Mírenme!—Decía el peli azul emocionado mientras empezaba a tomar fotos como loco al par que bajaba la mirada avergonzados—¡Aaww! ¡Ese traje de demonio te queda perfecto Karma! ¡Dios! ¡Te vez genial!—la expresión de Kayano se volvió de celos al ver como el Akabane se llevaba la atención del peli azul cuando se le ocurrió una idea.

—¡Mírame Nagisa! ¡Mira esto!—Hizo una pose angelical con guiño de ojo incluido a lo que Nagisa le brillaron los ojos.

—¡Te vez encantadora! ¡Ay es tan raro verte con tu cabello suelto! ¡Lo tienes tan largo!—Empezó a andar en círculos tomando fotos de la peli verde que sonreía de la emoción con las mejillas rojas—¡Aaww! ¡Me provoca abrazarte fuerte contra mi pecho!

—¿D-De veras? B-Bueno ya que insistes…—Con felicidad extendió sus brazos para recibir al peli azul pero el momento fue interrumpido.

—Hey Nagisa… no ignores a quien puede llevarte al infierno o debajo de unas sabanas—Habló el Akabane llamando la atención del peli azul, sus ojos azules brillaron como estrellas al encontrarse con una pose muy demoniaca del peli rojo.

—¡Kyaaa! ¡Te vez súper cool!—Gritó como fangirl enloquecida para luego empezar a fotografiar al peli rojo que daba sus mejores poses y sonrisas.

—¿Quieres que te lleve a la oscuridad?

—¡Contigo iría a donde quieras!

—¡Momento allí!—Grito Kayano no gustándole para nada como iba la cosa—¡Nagisa va ir conmigo al cielo!

—¿Para qué subir al cielo si puede hundirse en el tentador pecado?

—¡Tú solos le vas a llevar problemas!

—Pero sí que valgo la pena.

—¡U-Ustedes dos no discutan!—El peli azul se puso en medio del peli rojo burlón y la regañona peli verde.

—¡ESO ES!—El grito de Miyamoto llamo la atención de todos los presentes—¡Una comedia romántica de un ángel y un demonio peleando por la atención de una bruja!

—Soy hombre.

—¡De un brujo!—Apuntó su cámara al trío—¡Oh esto será genial! ¡Enséñenme de lo que están hecho! ¡No dejen que el otro se lleve lo que tanto quieren!

—¡No vamos hacer lo que quiere!—Se quejó la peli verde cuando vio como el peli rojo tomaba de la mano derecha de Nagisa y lo jalaba hacia sí.

—Obviamente no, al fin a cabo Nagisa quiere es al demonio ¿No?—Dijo con una sonrisa divertida mientras el aludido lo miraba sorprendido, de repente sintió como tomaban su brazo izquierdo.

—¡Y un cuerno! ¡Nagisa quiere a los puros y tiernos ángeles! ¿Verdad?—Abrazo con un puchero el brazo del peli azul que sonreía nervioso.

—¡Eso! ¡Peleen! ¡Discutan! ¡Compitan!—Ínsito emocionado mientras tomaba fotos de la escena.

No fue hasta el anochecer que al fin termino esa sesión fotográfica, Miyamoto agradeció muchísimo la ayuda involuntaria del trío y después de pagar el precio a Nagisa se retiró de aquella mansión.

Y tres meses más tardes…

—¡Oigan chicos!—Grito exaltado un hombre calvo corriendo hacia el trío sentados en el sofá del salón.

—¿Qué pasa calvo? Que no se te vaya a caer la cabeza otra vez o la voy a usar como pelota de futbol—Advirtió el peli rojo a lo que Nagisa se levantó y camino hasta el otro.

—¿Si Kevin?

—¡Mirad el anime del momento!—De la nada saco un poster y se los mostro, decir que estaban sorprendidos era poco.

—¿So-Somos nosotros?—Balbuceo Kayano nerviosa. En la imagen se podía apreciar a un demonio parecido a Karma pero con pelo azul, un ángel mujer peli rojo y un brujo con pelo color verde en el medio de estos dos.

—Valla… invirtió los colores de nuestros cabellos para que no se parezcan a nosotros…—Decía Karma sonriendo con una gotita de sudor por la sien.

—¡Lo gracioso es que los fans se dividieron en dos bandos, Demonio x Brujo y Ángel x Brujo! ¡Y ni se diga de la increíble cantidad de artículos a la venta!—Decía el calvo sonriendo cuando de repente Nagisa tomo el poster de sus manos.

—M-Mi Karma y mi K-Kaede… protagonizando un anime…—Sonrió mientras respiraba agitado bajo las miradas nerviosas de los presentes—¡LYON TRAE MI BILLETERA! ¡VAMOS A SALIR A COMPRAR TODOS LOS CD DE ESTE ANIME Y TODO LO QUE TENGA QUE VER CON ÉL!—grito para luego salir disparado por la puerta.

—Como fastidia este chiquillo…—Se quejó el libro rojo mientras perezosamente flotaba cruzando la puerta dejando en silencio el salón.

—Nagisa tiene una peculiar forma de demostrar su afecto hacia nosotros…—Agrego Kayano sonriendo nerviosamente sin notar como el peli rojo hurgaba en el cajón de una mesa buscando algo—primero tomando esas fotos, luego colgándolas en su habitación y ahora esto… ¿Eh? ¿Karma?—vio de repente como el aludido caminaba hacia la puerta con billetera de cuero azul en mano—¿A dónde vas?—Akabane volteo a verla casi con obviedad.

—No sé tú, pero no desperdiciaré la oportunidad de comprar un muñeco de Nagisa así sea con pelo verde—Declaró serio dejando anonadada a la otra, sin más que decir salió por la puerta dejando al calbo y a la peli verde.

—¡Mooo! ¡Ese Karma no tiene remedio!—Se quejó con un puchero bajo la mirada de Kevin—no sé si es infantil u obsesionado, mira que ir a comprar un muñeco de Nagisa… tal vez vaya a comprar un poster de él… para colgarlo en su habitación…  para mirarlo por las noches mientras abraza al muñeco de peluche… quizás sea mejor comprar un takimakura con su imagen…—Kevin casi podía jurar que veía ese icono de “loading” encima de la cabeza de Kayano para luego ver cómo está iba hacia un cajón en una mesa y sacaba un bolso verde—ahora vuelvo…

—Que te vaya bien…—Contenía la risa mientras veía la espalda de la chica alejarse por la puerta.

Continuará…

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