Capítulo 4: Exámenes de ingreso.

—¡Le digo que no es lo que cree!

—Cometiste un robo armado con tu mano transformada en cuchillo.

—¡Fue en defensa propia!

—¿Contra una mujer de ochenta y cinco años?

—¡Ella se lo buscaba! ¿Quién la manda a salir con un bolso lleno de efectivo? Vieja desgraciada…

—Te escuche joven, tomaré eso como una confesión.

—¡Agh!

Con su sonrisa iluminada por la luz del sol vió a las patrullas de la policía ir hacia donde estaban, el automóvil estacionó frente a ellos y de él bajó un hombre uniformado de azul.

—Recibimos la llamada por un delito por robo—Dijo con la mirada puesta en un papel donde estaba la orden.

—Ese fui yo, aquí tienes al malhechor  y la victima está sentada por allá—Mantenía fuertemente sujetado del cuello de la camisa al delincuente que chasqueaba la lengua con fastidió.

El oficial tuvo un ligero sobresalto al sentir familiar esa voz, alzó la mirada y sus ojos se abrieron como platos. Era un mago corpulento, con una vestimenta algo llamativa pero no menos impresionante, su cabello rubio parado y su sonrisa fue lo que lo terminaron de convencer ¡Era aún más impresionante en persona!

—¡All Might!—El aludido dió respingón y miró a los lados antes de suspirar.

—Estoy de incógnito…—Decía en voz baja y el oficial se encogió apenado.

—Lo siento…—Esposó al malhechor y lo metió en la parte de atrás de la patrulla mientras el famoso mago revisaba su reloj expectante.

—¡Bien! ¡Ya hice lo  que tenía que hacer así que me retiro! ¡Adiós!

—¡Ah! ¡Espere!—Sin embargo no pudo hacer nada cuando el hombre salió despegando de un salto—quería pedirle un autógrafo…—suspiró con resignación mientras tomaba el sombrero que llevaba puesto, pero su mirada se iluminó cuando vió ciertas marcas en la parte de arriba—¡MUCHAS GRACIAS! ¡SERA UN TESORO FAMILIAR! ¡UN LOGRO DESBLOQUEADO!

All Might le alzó un pulgar a la distancia sin saber si el hombre lo vió o no. Fue en camino al lugar donde lo habían citado, fue en cuestión de minutos cuando llegó al despachó.

—All Might—Dijo una voz risueña. El nombrado mira a los lados sin encontrar al dueño—aquí estoy—miró el gran sillón detrás del elegante escritorio—los encargados no siguieron al pie de la letra mis instrucciones cuando hicieron esta silla—el objeto rodó a un lado y el individuó aterrizó en el suelo en un golpe suave. Caminó hasta estar frente al mago, mostrándose un ratón blanco con traje gris.

—Director Nedzu, hoy se ve esplendido también.

—Es la queratina, le da suavidad y brillo extra a mi pelaje. Toma asiento, te serviré un poco de té—En lo que se volteaba a la mesa donde tenía la tetera con unos bocadillos escuchó un ligero “puff” a su espalda, al mirar lo que antes era un hombre fornido y musculoso con sonrisa como estrella ahora era un escuálido jorobado golpeado por los años—¿Un día duro?

—Ya no soy un jovencito—Decía con el brazo tras su cabeza en gesto algo preocupado, ambos se sentaron en dos sillones frente a frente, hubo un momento de silencio mientras tomaban algo de la bebida caliente y algunas golosinas.

—Me alegra que aceptaras mi invitación para supervisar los exámenes de este año—Comenzó el animal observando al contrario sonriente—sé que estas muy ocupado últimamente.

—No eh encontrado al responsable del tráfico de flores solares—Dijo mirando con ojos meditativos el té.

—Ha aumentado los últimos años ¿No?

—Y ahora ha habido muchos incidentes donde se encuentran cadáveres con las manos quemadas o amputadas… con restos de un polvo negro brillante—Su mirada con pesadez se ensombreció bajo la expectación del otro.

—Piensas que alguien está liberando las propiedades del polvillo ¿No?

—Estoy seguro—Declaró grave—sólo hay una persona capaz de usar el verdadero poder del polvillo en toda la tierra, pero no es él…

—Llevas sin verlo cinco años, no sabes cómo habrá cambiado en ese tiempo—Agregó pero el rubio negó con la cabeza.

—Lo conozco, es una bola de masa testaruda que aunque no siente afecto por el prójimo, jamás usaría las flores solares para fines sucios.

—Entonces debe haber alguien más que tenga ese don del polvillo solar.

—…. ¿Usted cree?

—Si—Asintió con la cabeza, All Might bajo la mirada pensativo y él sonrió—¡Pero ahora no pienses en eso! Estarás observando las pruebas ¿No? Hay muchos jóvenes prometedores este año—logró sacarle una leve sonrisa al contrario.

—Siempre es bueno ver nuevo talento.

—Es por eso que eres tan popular, con tu presencia aquí seguro las cosas se ponen más interesantes.

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Con sus piernas temblorosas y sus manos sudorosas observaba el gran cartel que decía: “Academia UA, exámenes de ingreso”. Después de tanto practicar y entrenar su cuerpo al fin había llegado el día, y no podía estar más nervioso.

Izuku miraba paralizado su alrededor, a pesar de que los exámenes de ingreso de UA son famosos por ser tan difíciles el número de estudiantes a clasificar era alto y había montones entrando al edificio.

Tragó grueso y respiró profundo, debía mantener la calma, ahora más que nunca debía aclarar su mente, al fin estaba en la línea de meta. Sosteniendo los tirantes de su mochila amarilla en sus manos se dispuso a dar el primer paso.

—¿De verdad lo intentarás eh?—A Izuku se le paró el corazón al reconocer esa voz tan intimidante—¿Qué rayos haces aquí?—el rubio lo miraba con su usual ceño fruncido y su aires de furia.

—¡Ka-Kacchan! E-En verdad viniste jeje…—Hasta él se dió cuenta de que encendió el mechero de la peor dinamita.

—¡¿Crees que estaba jugando?!—Tomó del cuello de la camisa al más bajo y lo acercó con la intención de golpearlo.

Pensar que ni siquiera había avanzado cuando ya consiguió pelearse con Katsuki. Si lo analiza hasta podría decirse que se había tardado, el rubio llevaba tiempo sin agredirlo probablemente preparándose el mismo para el examen de admisión. “Hasta allí llego su suerte” pensó para sus adentros.

—¡Ustedes dos!—Una voz masculina y estricta los interrumpió, ambos giraron a ver a un muchacho alto con anteojos que se les acercaba a paso veloz—¡No armen alborotos en los exámenes de ingreso! ¡Manchan el nombre de UA!

Tanto Izuku como Katsuki lo contemplaron atónitos por un momento, Bakugou chasqueó la lengua y soltó bruscamente al peli verde.

—No pienso gastar energías en el “Deku” este—Escupió y en vez de sentirse ofendido Izuku exhaló aliviado—si nos cruzamos durante el examen te despedazaré—amenazó antes de finalmente irse.

—¡Hump! ¡Chicos como ustedes no merecen ingresar a UA!—Soltó el recién llegado de gafas antes de también retirarse bajo la mirada nerviosa del peli verde.

No fue un buen comienzo pero pudo ser peor.

Midoriya sólo se adentró al edificio rezando por lo dentro de que no haya más percances. Todos los alumnos estaban reunidos en un auditorio, frente a un escenario a oscuras. Las luces de los reflectores destellaron y un individuo se ubicó en el medio del escenario, los alumnos gritaron en asombro e Izuku contuvo el aliento.

—¡Buenos días nuevo talento! ¡¿Están listos?!—Gritó con euforia el hombre rubio con gafas rojas,  sin embargo la respuesta fue bastante apagada a comparación a la suya.

—¡Present Mic! Se ve tan cool en persona, su voz suena tan genial como en su programa de radio ¡Qué gran vestimenta!—Sus manos tapaban los balbuceos de emoción que emitía su boca y sus ojos brillaban en emoción pura, fastidiando al rubio de ojos carmesí a su lado.

—¡Estoy seguro de que están ansiosos por empezar la prueba! ¡Les explicaré las reglas del evento!—Detrás de él aparecieron unas enormes pantallas de televisores, en ellas  mostraron la imagen de un bosque frondoso—la prueba es una carrera de obstáculos, los primeros cincuenta en llegar ¡Felicidades, pasaron! Pero no es tan sencillo como se oye—en el video se vió como unas tenazas mecánicas aplastaban fácilmente un gran árbol, este quedó despedazado en la tierra con el sonido de los gritos de asombro de los alumnos—en el camino se podrán encontrar con obstáculos que le harán difícil el recorrido, pueden evadirlo pero  tarde o temprano tienen que enfrentarlo, es lo que haría un mago.

Terminada la explicación, se les repartió a los estudiantes los tiques con las áreas separadas en que tomarían la prueba.

—¿Nos tocó en lugares distintos eh?—Dijo Katsuki mirando su tique y comparándolo con el de Izuku.

—¡Ah! ¡Es cierto! A pesar de estar en la misma clase, probablemente quieran evitar que hagan equipos.

—No mires mi tique bastardo, te mataré.

—¡Gya lo siento!

—¡Tch! Y yo que quería despedazarte apenas comenzara la prueba—Masculló antes de alejarse a su área a pisotones fuertes e intimidando a tanto inocente se le cruce en frente.

—Me alegro que tocáramos en distintas áreas…—Susurró para sí mismo mientras tomaba aire.

Izuku se dirigió con un grupo al área que le asignaron, se encontraba ahora en una zona árida frente a una gran puerta metálica. Ciertas miradas entre extrañadas y burlescas se posaban en él incomodándolo, y es que sabía muy bien lo que estaban pensando.

—Seguro están felices de ver a alguien como yo tomando estas pruebas, reconforta ver a alguien que lo hará peor que tú supongo…—Se dijo así mismo resignado, palmeó las dos cantimploras atadas con un cinturón en los costados de su cadera—puedo hacerlo…—murmuró en un intento por tranquilizarse, sin notar cuando alguien se dirigía a donde estaba hasta que chocaron.

—Fíjate donde estas enano.

El sujeto era un muchacho mucho más alto y musculoso que él, por lo que el pobre Izuku terminó por caer al suelo o eso es lo que esperaba cuando quedo suspendido en el aire a centímetros de el. Asombrado se removió inquieto cuando escuchó una voz femenina.

—¿Estás bien?—El cuerpo del peli verde levitó hasta estar de pie encontrándose frente a una alegre muchacha de cabello color café y mejillas rozadas—son terribles esos grandulones, creen que por ser más altos y tener esos músculos creen que tienen derecho a tratarnos como se les dé la gana.

—Eh ¡Ah!—Izuku observaba choqueado a la chica que le hablaba amigablemente ¡Primera vez a sus catorce años que hablaba con una chica! Esto tenía que ser un buen presagio.

—¡Ustedes dos!

Quizás no…

—¡La prueba está a punto de comenzar! ¡Ah, eres tú otra vez!—El muchacho con gafas, ahora con ropa deportiva que debía admitir se veía muy cool—hoy estas enfrascado en ensuciar el nombre de UA.

—¡L-Lo siento!

Iba a decir algo cuando un anuncio lo interrumpió.

—¡El examen ya está por comenzar!—Present Misc estaba en lo alto de la puerta y observaba con una sonrisa lo tenso que se puso el ambiente ante sus palabras, alzó con su brazo una pistola de bengala—¡Prepárense! ¡Y…ya!

Justo al disparar las puertas se abrieron y todos entraron corriendo, Midoriya terminó por ser tumbado contra el suelo por la embestida de personas detrás de él. Logró levantarse molido y observar con frustración que era el último en la línea, tanto la chica amable como el chico con lentes se habían perdido de vista, probablemente salieron disparados como los demás.

Sacudió su cabeza y se dispuso a correr tras los demás. Él iba a pasar cualquier obstáculo con tal de aprobar.

Continuará…

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