Capítulo 1: Venganza.

Resumen.

Todo pasó de repente un día, sin explicación alguna criaturas grotescas comenzaron a invadir el mundo, muchos han muerto y los pocos que han sobrevivido ya no son los mismos. Y ahora la vida es una constante guerra de supervivencia, es en éste mundo es donde viven Gon y Alluka, aunque más que vivir buscan venganza…

KilluaxGon

A pesar de que es de día las nubes opacaban el ambiente, una chica joven caminaba por un pueblo de mala muerte y casi extinto, llevaba una gabardina azul oscura con capucha que tapaba parte de su rostro. Había ido a ese pueblo debido a que buscaba a alguien y una información le dijo que andaba por esos rumbos…

—Señorita ¿Qué hace caminando por aquí tan solita?—Una voz masculina y mal intencionada se oyó a espaldas de ella, inexpresiva se volteó a ver al hombre moreno y con ropas sucias, la miraba con malicia—ohh… pero que bonita eres, y vistes muy bien ¿Tienes lugar a donde volver?

—Busco a un muchacho—Respondió automáticamente a lo que el otro arqueó una ceja intrigado—de mi edad, más alto que yo, piel morena y cabellos negros parados, sus ojos son de color castaño brillantes ¿Has visto a alguien así?

—Quizás sí, quizás no… de todas maneras preciosa—Hizo señas con la cabeza y otros dos hombres aparecieron detrás de la chica—danos todo lo que tienes y no saldrás herida.

—Acto seguido todos se abalanzaron sobre ella, sin embargo fácilmente los esquivó haciendo que los tres chocaran entre sí, antes de que pudieran volver a levantarse le dió una patada en el estómago a uno y a otro un puñetazo en la cara noqueándolos a ambos. El restante la observó de manera atónita…

—Solo quedas tú…—Susurró mientras caminaba hacia él, aterrorizado retrocedió.

—¡Espera! ¡No me hagas daño!—Gritó poniendo su manos en su cara cuando la vió frente a él.

—¿Cómo te llamas?—Preguntó ella y él parpadeó sorprendido.

—Eric…

—Eric… Cómo el príncipe—Dijo para sí misma con una sonrisa bajo la mirada desconcertada del hombre, que cambió rápidamente a miedo cuando la vió sacar un arma—Eric, cuento cinco y llevo tres para que me digas todo lo que sepas sobre el chico que te conté—hizo sonar el gatillo para presionarlo y el tragó grueso.

—¡E-Espera! Y-Yo vi a a-alguien así, entró en la mansión de la colina.

—¿De veras?—El otro asintió y ella sonrió—guíame hasta allá.

—¡¿Qué?!—Gritó alarmado y aterrorizado—¡El lugar está lleno de esos monstruos! ¡Estamos muertos en cuanto pongamos un pie allá!

—No te preocupes, te protegeré—Declaró tranquilamente para el incrédulo hombre. Al ver que no estaba del todo convencido (O más bien para nada) volvió a apuntarle el arma a la cabeza.

—¡Está bien señorita! ¡La voy a guiar pero guarde eso!—Rogó a lo que ella obedeció con una sonrisa.

—Vamos, tú delante—Decía a lo que el otro en un suspiro empezó a caminar delante de ella. Empezaron a andar por el camino que atravesaba el pueblo, y cada que avanzaban, más fantasmagórico era el aspecto del pueblo, tan oscuro y desprovisto de gente—esto está tan sólo…

—Todos evacuaron señorita—Dijo respondiendo la pregunta que se formulaba la chica en su interior—en cuanto esas cosas llegaron hasta aquí, los que pudieron se fueron, los que no, se escondieron por la ruta para atrapar y robar las pertenencias de viajeros incautos.

—Como tú—El otro se rascó la cabeza sonriente.

—Justo como yo…—Después de un rato de andar fue cuando al fin llegaron a la entrada de la colina—es aquí…—murmuró mirando el lugar con desconfianza, la chica analizó el lugar con la mirada.

—Es bastante oscuro…—Añadió mirando fijamente hacia delante.

—Es por eso que hicieron de esa mansión su guarida…—Al terminar de hablar se escucharon ruidos de golpes y chirridos, en seguida Eric retrocedió asustado—¡Señorita vámonos de aquí! ¡Quien sea que esté buscando ya debe estar muerto!—ella no lo escucho ya que en seguida le dió una patada al portón y entró al lugar—¡Señorita!

—Sólo guarda silencio—Ordenó a lo que el otro tragó grueso. Subieron por esa colina oscura, notó que por el camino había muchos destrozos, grandes piedras rotas y agujeros—indicios de pelea…—murmuró pensativa para el terror de Eric que caminaba detrás de ella.

—Señorita, en serio deberíamos…—Fue interrumpido por el ruido de un estruendo que los sobresalto a ambos—¡Uwahh! ¡Ahí vienen!—gritó asustado a lo que empezó a correr sin que la otra pudiese detenerlo. Corrió a la derecha del camino, quería huir lo más lejos posible de los ruidos, y tal era su miedo que no notó que alguien estaba delante suyo, irremediablemente chocaron haciéndolo caer al suelo, la otra persona se mantuvo de pie a pesar del abrupto golpe—¡Ack!—pronunció adolorido.

—¿Estás bien?—Dijo una voz masculina frente a él, al alzar la vista vió a un joven con chaqueta negra y una camiseta verde por debajo, unos pantalones oscuros y una botas marrones. Le tendía la mano para ayudarlo y acepto aturdido—vete de aquí, no es seguro este lugar—le advirtió con mirada seria. Eric lo miro de manera fija, su rostro se le hacía familiar.

—Oye… ¿Tú no eres a quien buscábamos?

—¿Eh?—pronunció no entendiendo cuándo escucharon una voz femenina acercarse a ellos.

—¡Eric!—La chica corría hacia ellos y reconociendo al joven junto al nombrado.

—¡Señorita!

—¡¿Alluka chan?!—Llamó el joven incrédulo y llamando la atención del otro.

—Gon kun…—Decía la aludida ya frente a ellos y mirando seria al moreno cuya expresión cambiaba de sorpresa a enfado.

—Deben irse ahora—Ordenó el moreno en seco al par y en seguida la chica negó con la cabeza.

—Te vine a buscar, si tú te quedas yo también—Declaró la muchacha a pesar de la mirada de desacuerdo del mayor.

—No tenemos tiempo para hablar de esto, este lugar es peligroso.

—Sé que viniste a limpiar esta zona, no vas a poder tú sólo.

—Tú no te vas a quedar.

—Si lo haré.

—Ehh…—Murmuró Eric incómodo al ver el tenso ambiente entre esos dos ¿Quién era ese muchacho? ¿Acaso era su novio? En cierta forma hacían linda pareja…

—¡Tú misma has visto lo que hacen esos monstruos! No quiero que te lastimen—Decía en forma de regaño y la otra frunció el entrecejo molesta.

—¡Lo sé! Por eso no quiero que lo hagas tú solo—Respondió a pesar del bufido del otro pero que después se sorprendió al ver como la mirada de la otra se volvió cristalina—él hubiera hecho lo mismo…—Gon abrió los ojos entendiendo, miró el suelo mordiéndose el labio inferior, conteniendo el dolor en su pecho, para después volver a dirigirse a la chica.

—Eso no…—No pudo terminar de hablar ya que una roca gigante se estrelló justo al lado de ellos, en seguida tomaron distancia arrastrando a un muy asustado Eric. Gon buscó con la mirada la dirección de donde vino el ataque, en lo alto de árbol estaba una criatura oscura, lo que parecía un humano deteriorado que gruñía por su boca, mostrando sus encías ensangrentadas.

—¡Ahhh! ¡Un putrefacto!—Gritó horrorizado Eric al ver como la criatura de un salto se ponía frente a ellos.

—¡Es uno de los rápidos! ¡Retrocedan!—Gritó Gon tomando posición de batalla mostrando sus puños, estos estaban forrados con unos guantes de cuero con púas en los nudillos. Dió unos pasos hacia delante queriendo estar al frente pero vió como la chica se situaba a su lado—¡Alluka quédate atrás!

—¡Me niego!—En seguida sacó su arma y apuntó al espectro, jaló el gatillo disparando las balas pero el monstruo los evadió con rapidez, trató de arremeter contra ellos pero Gon lo empujo de una patada.

—Con los de este tipo es casi imposible que las balas le den—Añadió mientras se reincorporaba y fijaba su vista en el enemigo que tenía al frente—vete de aquí Alluka, no me hagas repetir—dijo mientras la criatura frente a ellos gruñía y empezaba a acercarse.

—Vine por ti, no me hagas repetir tú—Declaró mientras sacaba del bolsillo de su gabardina un cuchillo largo y tomaba posición de ataque.

—¡Demonios Alluka!—Gritó molesto mientras corría hacia la criatura y la embestía tirándola al suelo, aprovechando que estaba aturdida en el suelo de un pisotón en el hombro le arrancó el brazo haciéndolo gruñir del dolor, trató de atacar al joven con su otro brazo pero este lo esquivó tomando distancia de un salto.

—¡Woooh!Él es muy fuerte…—Dijo sorprendido Eric escondido detrás de las rocas y observando al joven asombrado. El putrefacto se reincorporó y fijo su vista en Gon como objetivo, justo cuando iba a atacar Alluka se le abalanzó encima para la sorpresa de los presentes.

—¡Alluka!—En seguida corrió donde estaban pero antes de que pudiera hacer algo la chica apuñaló la cabeza de la criatura matándola en el acto, pisó el suelo dejando caer el cadáver—eso fue peligroso…—regañó molesto mientras se acercaba a la chica.

—Quiero unirme a la resistencia, Gon—Dijo a lo que el aludido la miró expectante.

—¿Re-Resistencia?—Balbuceó Eric incrédulo por lo que acaba de escuchar—los que pelean contra esas cosas… los que ayudan a las personas…

—No—Cortó en seco recibiendo una mirada de indignación de la otra.

—¡¿No?! ¡¿Por qué no?! ¡Sé que necesitan gente!

—No pienso dejar que arriesgues tú vida sólo porque estas resentida—La chica crispo por eso último, ahora sí que estaba molesta.

—¡¿Yo no puedo pero tú sí?!—Gon la miró sobresaltado— ¡Tú más que nadie buscas venganza Gon!

—¡Eso no te incumbe! ¡No te metas en mis asuntos!

—¡Es tan asunto mío como tuyo!

—¡P-Por favor no peleen! ¡Hacen una linda pareja como para que discutan!—Eric trató de apaciguarlos sin embargo recibió unas miradas fulminantes que lo petrificaron.

—¡No es mi novio, es mi cuñado!—Declaró Alluka para el asombro de Eric.

—A estas alturas ya no tenemos nada que nos una, Alluka—La nombrada lo miró molesta.

—Sí que lo tenemos, y tú mejor que nadie lo sabes—Sentenció a lo que el moreno la miró severo.

—¡No pienso dejar que arriesgues tu vida Alluka! ¡Él jamás me lo perdonaría si te pasara algo!

—¡¿Y crees que él está feliz viendo como arriesgas la tuya?!

—¡La arriesgaba aún cuando estaba él!

—¡Lo hacías porque te gustaba pelear, y él estaba ahí para cuidarte!

—¡Pero ya no!—Declaró con voz brusca callando a la otra. Al darse cuenta del tono en que habló y la mirada cristalina de la menor se sintió fatal, tocó el hombro de la muchacha y la miró a los ojos—él ya no está´ aquí… ya no podrá cuidarte o regañarme cuando haga alguna idiotez—hablaba de manera suave y gentil a la chica que amenazaba con llorar.

—Lo extraño…—Murmuró mientras abrazaba al moreno y este la recibía.

—Yo también…—Le susurró acongojado.

—Entonces déjame ir contigo…—Volvió a insistir a lo que el otro la tomó de los hombros para separarse y mirarse a los ojos.

—No quiero que te lastimen.

—Yo ya estoy herida, igual que tú…—Gon la miró fijamente y luego suspiró.

—Hablare con Kite para que te haga alguna prueba y considere reclutarte—Alluka sonrió ampliamente con sus palabras.

—¡Quiero ser tú compañera!

—No prometo nada—Acarició la cabeza de la chica esbozando una sonrisa.

—Etto…—Pronunció Eric llamando la atención del par, se rascaba la cabeza de manera tímida—¿La resistencia necesita otro tipo de ayuda? No soy bueno peleando pero puedo ayudar en cualquier otra cosa…—Añadió nervioso y Gon le sonrió.

—Seguro encontraran algo para ti…

—¡Pero tienes que prometer no volver a robar!—Advirtió la chica y el otro rió nervioso.

—Vámonos, ya ese era el último en ésta zona, ahora es seguro—Decía mientras avanzaba delante de los otros bajo sus miradas de curiosidad.

—¿Cuántos habían?—Preguntó Eric y Gon miro al cielo pensativo.

—Doce o trece, no recuerdo muy bien—Empezó a caminar sin notar las caras de asombro detrás de él.

Continuará…

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Un comentario sobre “Capítulo 1: Venganza.

  • el junio 15, 2018 a las 12:35 am
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    Lo amo pero kill no esta muero verdad el y gon deben estar juntos no lo digo yo lo dice la ciencia.

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