Capítulo 17: Charla.

A menudo Layla los iba a visitar, principalmente los fines de semana, pero hoy fue distinto. Recibió un mensaje de Nagisa con el escrito “tenemos que hablar”, con tres puntos suspendido intercalados que le dieron muy mala espina.

Al llegar al departamento encontró la puerta abierta y el corredor en penumbras, un tanto insegura se adentró en la morada con sus pasos haciendo eco en el lugar. Sus sentidos entraron en alerta al ver una tenue luz provenir de una puerta entreabierta, encontró a Nagisa sentado en la mesa del comedor con una vela, con las manos entrelazadas frente a su cara y mirándola directamente.

—La estaba esperando…—Dijo, con voz grave y su seño siendo iluminado sombríamente por la vela—siéntate por favor.

Dubitativa obedece y se sienta frente al menor, por alguna extraña razón sentía que había hecho algo malo e iba ser regañada. Hacía memoria y no recordaba nada importante ¿Quizás fue impulsivo haber decidido el apellido de Karma sin consultar? Sólo puso el nombre de su clan ¿Quizás no suena muy humano? Debió hablarlo con Nagisa y Asano antes…

—Te preguntarás porque te he llamado aquí…—La voz de Nagisa interrumpe el sendero de sus pensamientos.

—¿Es sobre Karma no?—Agrega, pues es la única conexión que tienen, el peli azul baja la mirada.

—Karma… él…—Murmura, su voz titubea y los labios le tiemblan—él…

—¿N-Nagisa?—Llama totalmente asustada, pensando en el tipo de tragedia que puso en ese estado al contrario. El ambiente era tenso y Nagisa luchaba por decir las palabras prohibidas mientras Layla intenta no desfallecer de la preocupación.

Pero la atmosfera de tensión se rompió por completo cuando Karma encendió la luz y los vio extrañado.

—¡Ah! ¡Karma! ¡Estás bien!—Exclamó aliviada mientras el aludido arqueó una ceja.

—Sólo acabo de llegar de la preparatoria ¿Qué están haciendo? ¿Un ritual satánico?—Interroga un tanto en broma, Layla alterna la mirada en él y en Nagisa que mantenía la cabeza gacha avergonzado rompiendo por completo la imagen de gánster que antes tenía.

—Buenos… sólo me ponía al día—Dice con una sonrisa torpe sin entender nada realmente—¿Qué ha pasado de nuevo?

—Bueno… Lovro sensei me hará una prueba y si paso me ascenderán pero si repruebo me expulsará del programa, Terasaka se atragantó con un pedazo de pan, comí un helado con mi novia, mi paleta salió ganadora y tuve otro helado gratis…

—¡Alto!—Layla detuvo la palabras del contrario, éste la miró con una sonrisa la cual devolvió dichosa—¿Prueba? ¿Novia? ¡Dímelo todo!

—Traeré te—Agrega Karma, dejándola con las ganas apropósito sólo para escuchar las quejas de la mujer mientras se alejaba.

—¡Mohh Nagisa! Debiste decírmelo antes ¿Sabes cómo es la chica?

—Es… muy normal—Respondió con un suspiro mientras dibujaba círculos invisibles en la mesa con su dedo índice.

Layla deja su emoción de lado para regresar al actuar extraño de Nagisa, se veía ensimismado y preocupado.

—No te ves contento—Comenta a lo que él sólo murmura incómodo.

—Sólo… estoy sorprendido, no creí que le gustarán las chicas tranquilas…

—A mí no, creo que alguien atento y calmado le complementaría—Dice, y coloca los codos en la mesa mientras juntas las manos en un puente en donde apoya la barbilla—pero no es eso lo que te preocupa ¿Cierto?

Nagisa mantenía la mirada en la madera mientras se iba en sus pensamientos.

—No estoy preocupado, sólo me toma desprevenido que Karma sea tan rápido—Replica apoyando ahora la cabeza en la mano.

Layla le cree la excusa, y piensa que el peli azul sólo siente nostalgia ya que el pequeño niño que ambos cuidaban estaba creciendo y apenas se daban cuenta de eso.

—Sé cómo se siente, los jóvenes crecen tan rápido…—Suspira melancólica mirando a la lejanía recordando viejas memorias—un día llegará a casa y nos saldrá con que se va a casar o que quiere viajar, se irá a hacer su propia vida…—puso una sonrisa triste—te da un revoltijo de sentimientos de felicidad y tristeza ¿Cierto?

—Si…

Nagisa baja la mirada evadiéndola, y se siente aliviado cuando Karma llega con el té terminando la conversación.

No quería decirle a Layla que lo que sentía era todo menos felicidad…

Continuará…

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Un comentario sobre “Capítulo 17: Charla.

  • el mayo 7, 2018 a las 6:37 pm
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    ohh, cariño, mi bebé está melancólico con karma y su novia, :c

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