Capítulo 37: Mariposa de cristal.

—Manten el codo contra tu cintura y el resto del brazo en horizontal, y alza la mano en vertical. Tu otra mano debe mantenerse en un puño contra tu pecho.

—¿Y que estoy diciendo con esto?

—Significa “Vengo en son de paz”.

A Izuku le ha despertado el interés por aprender el “lenguaje de artesano”, por eso durante los descansos, o en el corto tiempo antes de empezar una práctica, Torino le enseña lo básico.

Pese a que no lo conoció de la mejor forma, admite que siente interés por eso.

—¿Alguna vez a usado esto?—Pregunta Izuku, con la brisa marina de la playa soplando su cabellera.

—Más de lo que creerías, en mi tiempos de alocada juventud, mi amiga y yo conocímos a muchas personas gracias a este lenguaje—Explica con la vista en el horizonte—recuerdo que una vez viajamos a unas montañas especiales en los alpes, allí vivía un sabio. Nos brindó helado y nos hizo sentarnos en medio de una tormenta invernal sólo con una pequeña fogata, todo para “charlar cálidamente”, jamás sentí tanto frío en mi maldita vida, otra persona se hubiera muerto congelado.

Izuku le mira con sobresalto, pensando en que hubieran sufrido de hipotermia de no ser por sus capacidades.

—¿Por qué les hizo eso?

—Así era él—Explica encogiéndose de hombros con desinterés—era todo un personaje que se la pasaba en calzones blanco, pero un buen tipo. Tú con el tiempo entenderás que las personas sabias, no son exactamente “cuerdas” como definiría la sociedad. Bien ahora, regresemos a la posición base—Izuku asiente.

Y ahora uno frente al otro, ponen rectas sus espaldas, cruzan en una “x” las manos en sus pechos para luego estirar sus brazos a cada lado del cuerpo.

—Esta posición la haces antes y después de una conversación artesanal, esto significa que estás hablando el idioma. No lo olvides ¿De acuerdo?

—¡Sí!—Exclama con ánimo, como suele estar durante las clases.

Torino pone las manos detrás de su espalda, y le ve con expresión neutral y hasta expectante.

—Dime algo chico ¿Has descubierto que significa la mariposa?

Por un momento el menor le ve con sorpresa, como no entendiendo lo que dice, hasta que parpadea y baja la mirada desanimado.

—No, no tengo ni idea—Admite.

—Lo imaginé—Dice con un suspiro—¿Recuerdas exactamente que te mostró el manto de asteria?

—La mariposa.

—¿Más nada? Intenta rememorar el momento.

Izuku pone la mano en la barbilla haciendo memoria, recordando los colores y brillos de ese manto de asteria.

—Después de ver la mariposa, pedí algo más que me llevara a eso…—Dice, Torino asiente y le mira para que continue. Izuku cierra los ojos, esforzándose en recordar, para luego abrirlos tan grandes como dos balones.

Torino arquea una ceja, extrañado de ver esa expresión alterada tan repentina.

—¿Qué pasa?

—N-No es nada.

—Si no fuera nada no pondrías esa cara de terror.

El rostro de Izuku se llena de penumbras mientras empieza a balbucear.

—B-bueno si hay algo pero no tiene importancia, de hecho en ese momento debíó ser alguna advertencia o una especie de coincidencia, es que ¡Cielos! No tiene sentido, ya fue mucho y aunque es cierto que ahora somos más cercano aún no me siento capaz de…

Un tic en la ceja apareció en la expresión de Torino, mientras observa al mocoso frente a él murmurar como si la vida se le fuera en eso.

—¡Ack! ¡Sólo escúpelo!

Izuku deja de hablar, desvía la mirada por un momento reacio antes de suspirar rendido ante un hecho innegable.

—Pedí… al manto de asteria que me llevará a eso que me estaba mostrando, y…

—¿Y?—Incita con impaciencia, el menor mueve los dedos inquietamente.

—Me señaló a Todoroki kun…

Gran Torino abrió los ojos con sorpresa mientras a Izuku se le enrojecía las mejillas por alguna razón que no entendía.

—Valla…—Murmura por fin, el anciano rasca su nuca con una de sus manos de madera en claro gesto de incomodidad—bueno… no soy nadie para andar juzgando, digo, son cosas de la vida y ya estamos en tiempos modernos…

—¿U-Uh?—Izuku parpadea, sin entender a que se debía esas palabras que decía el mayor. Torino le mira, y divisa en sus pomulos un leve tinte rozado.

—Lo entiendo chaval, es inevitable el corazón quiere lo que quiere.

Pasaron unos largos segundos en el que el cerebro de Izuku procesaba lo que acababa de oir, sus mejillas se pintaron de un furioso rojo mientras una mueca de bochorno e incredulidad aparecía en su faceta.

—¡No! ¡No es eso en absoluto! ¡Lo ha mal interpretado todo! ¡Además! ¡¿Qué tiene que ver eso con el manto de asteria?!

—Deberías ver tu rostro—Agrega el anciano con sonrisa socarrona.

De nuevo cayó en una de las ocurrencias del bizarro anciano.

—¡Pff jajaja! ¡Casi te da un infarto! ¡¿Por qué te afecta tanto algo así?! ¡Como se nota tu inmadures!

—P-Por favor pare…—Replica aún avergonzado mientras el contrario seguía riendo mientras tomaba su estómago. Quizás tenía razón y dejó que “eso” le afectara más de la cuenta, el porque es algo que no tiene ganas de pensar ahora.

Torino tomó un respiro profundo mientras limpiaba la lágrima que rodó por su ojo.

—¡Deja el drama mocoso! ¡Es imposible que de alguna forma una persona no influya en el alcance de tus objetivos!—Agrega tajante como si fuera lo más normal del mundo, Izuku deja de lado su vergüenza y le ve con sorpresa—mira, si el manto de asteria señaló a este chico Todoroki Shoto, es porque él seguramente tiene algo que ver en el camino a la creación de tu artefacto.

—¿De verás?—Pregunta bastante asombrado, Torino se encoge de hombros sin dejar de sonreír.

—¿Quién sabe? Alguna palabra, acción o conducta suya hará que te imspires.

—Tal vez…—Murmura Izuku meditativo.

Se reemplantea para sus adentros lo que acaba de escuchar y sin entender del todo las pistas.

Torino le mira, observando su rostro serio y analítico, para luego sonreír cual gato de Ceshire.

—Oye chico…

—¿Hm?—Murmura aún ensimismado.

—Podrías ir y darle un beso, ya sabes para tener más pistas, todo en pro de la investigación…

¡Gran Torino!

El anciano salió esfumado dejando risotadas en el viento mientras Izuku le recriminaba en la lejanía.

Hasta allí llegaron sus prácticas de la mañana.

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.

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Hoy la clase fue sorprendida por una repentina excursión, sin preparaciones ni comida extra para llevar se oyeron algunas quejas que rápidamente fueron calladas con una mirada carmín brillante del profesor. Un gran barco los esperaba en el frente de la academia, y por la emoción la clase entera subió entre saltitos de Ashido y Uraraka.

Izuku contempla por un momento a Maximus girar el timón de la nave con una gran sonrisa, pensando para sus adentros lo genial que se ve desde allí para luego voltear la mirada a Aizawa que hurgaba algo en sus bolsillos.

—¿A dónde iremos hoy?—Pregunta curioso.

—Ya lo verás…—Responde sin mirarle cuando al fin logra sacar aquello que buscaba, una esfera plateada brillante. Izuku lo ve hacerle una seña al capitán.

—¡Agarrense todos!—Gritó Maximus a lo alto.

Al igual que el resto de sus compañeros, Izuku no se sujetó a nada por la sorpresa del momento, pero su vista se fijó en como Aizawa lanzaba con porte de beisbolista aquella pequeña y redonda esfera hacia delante del barco. Un resplandor ilumina su rostro haciéndolo cerrar los ojos por un momento, y un abrupto cambio de velocidad lo hace caer de espalda al igual que la mayoría de los presentes.

El dolor del impacto le hizo cerrar los ojos por un momento, adolorido se remueve incorporandose cuando los halaridos de asombro y sorpresa a su alrededor llaman su atención. Izuku contempla una enorme montaña poblada con el pastizal más hermoso que sólo ha visto en fotos de internet.

Flores, robles firmes, un río cayendo a lo largo en picada, justo ahora se encontraban en unas tierras muy distintas a los terrenos de UA, más sin embargo Izuku sonríe como niño en navidad mientras voltea a ver a Aizawa.

—¡Una perla de vórtice! Un artefacto diseñado por magos para teletransportarse a lugares que hayan marcado como frecuentes ¡Es más genial verlo en vivo que en la tele!—Balbuceó con voz aguda y emocionada mientras Aizawa sólo rasca su cabeza con pereza.

—Sí, exactamente eso…—Agrega con un bostezo mientras el barco empieza a descender lentamente—esta montaña se llama “Mistic” y es de los principales fuente de recursos para UA—empezó a explicar cuando empezaron a bajar de a poco el barco—no hay muchas plantas que podamos usar aquí, pero lo que realmente hace especial este sitio es la fauna. Los animales y los insectos proveen ingredientes únicos que no encontrarán en otra parte.

Mientras hablaba Aizawa se agacha en un montículo de barro, en donde para la sorpresa de varios hurgó en el suelo para sacar un escarabajo grande de un color morado brillante.

—Este es un escarabajo coraza morada, con sus tenazas pueden crear pociones y hechizos de defensas—Explica recibiendo miradas de sorpresa y grima por la forma en que se retorcía el insecto—al igual que este hay muchos otros que les servirán para crear cualquier idiotez que se les ocurra, en eso consiste la actividad de hoy.

—¡Eek! ¡Qué asco!—Chilló Uraraka mientras se tomaba del hombre de Iida—no me emociona la idea de tocar insectos.

—Bueno, Aizawa sensei dijo que también podíamos hacer uso de los animales. Recuerdo que mi hermano me habló de este hechizo que requería de escremento de Caribu…—Comentó Iida con la mano en el mentón con expresión diligente, ignorante de la mirada de asco que le daba la chica a su lado.

—Usen lo que quieran, pero en cuanto seleccionen el ingrediente, ya sea insecto o animal, tienen prohibido cambiarlo. Es decir si tienen a una cucaracha pero ven a un mono, por muy “lindo” que sea y todo eso, no pueden cambiarlo si ya mataron a la cucaracha. Sean respetuosos con la vida en los bosques mocosos, es todo. Pueden empezar.

Con eso la clase empieza a dispersarse a lo largo de la montaña, la mirada de Izuku rueda en la forma en que buscaban sus compañeros de clases. La mayoría optó por buscar insectos, como Yaorozu, Kaminari y Jirou, quienes se encontraban agachados registrando arbustos y debajo de las rocas. Mineta también estaba agachado pero sospechaba que buscaba algo distinto por la forma en que escudriñaba por las espaldas de Yaorozu, no era necesario hacer nada pues el aura oscura de Asui hacía predecible lo que se le avecinaba.

Izuku sólo sonríe nervioso por la escena antes de alejarse.

Un sendero de rocas pasaba por debajo de un arco de troncos que llevaba a una espesura de bosques, y para Izuku eso se le hizo una irresistible invitación para explorar un poco. Se dedicó a mirar a su alrededor, buscando sin buscar nada realmente, había visto muchos insectos y animales pequeños que le podrían servir como hechizos sencillos para la actividad, pero, estando acostumbrado a las explosiones y dar resultados radicales con Torino, no quería conformarse con menos ahora.

Durante su caminata, nota un diminuto brillo por el rabillo del ojo, cuando voltea la figura que encuentra lo deja sin aliento. Por entre las hiervas y revoloteando entre unas flores silvestres divisa el único insecto dueño de sus incertidumbres.

—Una mariposa…—Murmura incrédulo, el insecto lucía extraño. Sus colores eran vivaces y cambiaban conforme lo iluminara el sol, como si estuviera hecho de vidrio o un extraño cristal. Izuku contiene el aire cuando el insecto se posa en un tronco caído a unos metros frente a él, como invitándolo. Es tan conveniente, justo cuando habló eso ese día con Gran Torino aparece ese insecto frente a él.

—Debe ser una broma…—Agrega reprimiéndose de sonreír, de alguna forma le daba gracia la situación. Avanza un paso, y como percibiendo su presencia la Mariposa alzó vuelo alejándose sorprendiéndolo—ah espera…—dijo más para si mismo, y se apresuró a seguirle el paso al insecto.

Izuku corrió con la mirada elevada en la mariposa, siguiéndola a cuanta dirección esta tomara. Realmente no estaba seguro de lo que hacía, simplemente recordaba lo que le mostró el manto de Asteria y pensó que tal vez podría guiarlo a algo. Tan ensimismado estaba en seguir su pequeño objetivo que no notó a la persona frente a él.

El choque fue tan fuerte que cayó sentado por entre unos arbustos, mientras que la otra persona se mantuvo apenas en pie.

—L-Lo siento… no te vi…—Se disculpó adolorido.

—Debes ser más atento a tu alrededor, Midoriya.

Izuku respingó como si le hubieran echado un balde de agua fría, al alzar la vista encuentra la mirada penetrante de Todoroki.

—¡Ah Todoroki kun! ¡L-Lo lamento mucho!—El aludido rodó la mirada con desinterés, casi ajeno a sus palabras. Pareció observar algo y se agachó rápidamente a la altura de Izuku.

—¿Todoroki kun?

—¡Shh!—Puso el dedo índice en sus labios haciendo la seña, miró de nuevo a Izuku e hizo un movimiento con la cabeza apuntando a una dirección. El contrario se alzó un poco por entre la arboleda verde, divisando numerosos colores cristalinos que resplandecían con la luz del sol.

No era una sino muchas.

—Mariposas—Exclamó con asombro, los numerosos insectos aleteaban alrededor de un árbol cuya sabila salía de una delgada grieta, algunas retozaban en las raizes y otras se mantenían en vuelo.

Sino lo estuviera presenciando diría que estaría viendo una fotografía de un hermoso paisaje de fantasía.

—Es ilógico—La voz grave de Todoroki es lo que lo saca de su ensimismamiento, su entrecejo estaba levemente alzado y sus ojos un tanto abiertos en una genuina expresión de asombro—que se encuentren en un lugar así…

—¿Conoces esas mariposas?—Pregunta con sorpresa a lo que el contrario asiente sin dejar de mirar al frente.

—Son mariposas de cristal, con sus alas se pueden hacer hechizos de ilusión y posiones mentales—Explica mientras Izuku hacía nota mental de cada una de sus palabras—pero tenía entendido que sólo se reproducían en ambientes invernales, que hayan aquí es… increíble.

Izuku traga grueso, en parte por la información recibida y en otra porque es la primera vez que ve a Todoroki Shoto tan sorprendido, pero la expresión en el contrario duró poco, ya que en seguida pasó a una faceta neutra y determinada.

—De todas formas, son más que suficientes para pasar esta actividad.

Izuku lo vio ponerse en posición para levantarse, y algo en su cabeza hizo clip repentino. Siguió a una mariposa y a hora se topó con Todoroki ¿Sería una coincidencia o un destino muy raro? El punto era que es probable que encuentre la respuesta ahora. Se mantuvo en inmóvil dispuesto a observar cada uno de los movimientos del contrario, pero Todoroki no se había terminado de parar cuando presenciaron una explosión.

A una velocidad imparable Bakugo cayó en medio del tumulto de mariposas, abriendo y cerrando las manos con la intención de atraparlas sin embargo los insectos se le escapaban a una velocidad poderosa. Chasqueó la lengua cuando vio sus manos vacías y a los objetivos volar alejándose.

—¡Tch! No tengo tiempo para estas tonterías ¡Sólo quédense quietos asquerosos bichos!—Gruñó enrabietado.

—Ese idiota ruidoso…—Gruñó Todoroki por lo bajo, una mueca nerviosa apareció en el rostro de Izuku mientras veía estallidos conjurados por las manos de Bakugou, que oportuno el sujeto.

De repente escuchó un par de voces acercándose.

—¡Uraraka kun!

—¡Mira Iida kun! ¡Son mariposas!

Izuku vió las siluetas de sus dos amigos asomarse por entre los arboles, y por el rabillo del ojo detectaba el creciente mal humor de Todoroki, probablemente no contento por la idea de que más se fijaran en su presa.

—¡Oigan largo de aquí! ¡Yo los vi primero!

—¡Eck! ¡Otra vez tú Bakugou kun!

A lo lejos vio al par refunfuñar mientras Iida intentaba en vano mantener el orden, Izuku siente que acercarse sería pisar un campo minado. Las mariposas se alejaban aleteando y Todoroki desvía la mirada con frustración, comparte el sentimiento, quizás de haber actuado, pudo haber conseguido una pista para su artefacto.

Pero entonces algo llama su atención, las mariposas se desvían a un lado, adentrándose en lo profundo del bosque. Y puede haberlo imaginado, pero pudo distinguir unos leves destellos celestes y magentas.

Se levanta de su posición y camina unos pasos sin percartarse de la mirada de Todoroki, quien al verlo tan ensimismado viendo una dirección lo imita. Observando lo poca que quedaba de las mariposas adentrarse en ese sitio.

—Hay algo allá…—Murmura Izuku, y no precisamente los delicados insectos.

Y entonces empieza a correr, siendo seguido por Todoroki y llamando la atención del trío.

—¡Deku kun! ¡Todoroki kun!

—¡Oigan bastardos! ¡No se atrevan a espantar a mis presas!

—¡Esperen! ¡Aizawa sensei dio ordenes de que no deben alejarse!

Izuku pasó de largo al trío, estaba más ensimismado en descubrir aquello que llamó su atención. Porque sentía de alguna forma que iba a descubrir algo increíble.

Quizás una pista para volverse más fuerte.

Continuará…

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6 comentarios sobre “Capítulo 37: Mariposa de cristal.

  • el agosto 25, 2018 a las 1:32 pm
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    Y así mis niñas, es como se dejan a la semana personas con una intriga horrible

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  • el agosto 25, 2018 a las 2:50 pm
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    Kkkkkkkkyyyyyyaaaaaaaa.

    Gracias por actualizar. Creo que Midoriya no acepta del todo sus sentimiento por Todoroki pero me encanata como actua Gran Torino y lo hace pensar en ello.
    Que es lo que esta escondido, espero y sea una pista para su artefacto. . .
    Esperare con ansia la continuacion

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  • el agosto 25, 2018 a las 8:49 pm
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    esta de mas decir esto pero igual lo digo, ame el capitulo por dios!!! estuve geniall y me encanto, ahora me esta matando la intriga pensando que es lo que encontraran midoriya y todoroki.
    me encanto la forma de actuar de gran torino “en pro de la investiacion” si claro, a mi parecer solo quiere que izuku bese a shoto y asi pueda darse cuenta de sus sentimiento…mariposas de cristal…me intriga tanto saber que encontraran alla, pero al mismo tiempo si las imagino me parecen hermosas.
    espero el siguiente capitulo con ansias, asi que actualiza pronto please!!

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  • el agosto 26, 2018 a las 9:36 pm
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    ya los vi, que los dejen abandonados en la isla sin querer

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  • el agosto 27, 2018 a las 4:32 am
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    Tengo sentimientos encontrados. Por un lado estoy profundamente agradecida contigo por haber actualizado y por el otro tengo un sentimiento de intriga y desesperación que me está matando!!
    Pero no importa porque sea lo que sea que pase próximamente, tanto si Izuku encuentra lo que estaba buscando para la creación de su artefacto como sino, todo mi ser está feliz desde YA, ya que ellos estarían SOLOS en una CUEVA OSCURA. Y eso mis queridos saltamontes vale más que mil Icha Icha Paradise.

    PD: Gran Torino es el puto amo.

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  • el agosto 27, 2018 a las 4:37 am
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    Me encantó este capítulo espero con ansias el siguiente muero por saber que va a encontrar izuku

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