Capítulo 16: Primeros en partir.

Es oficial, tenía una maldición encima. Son demasiadas coincidencias como para seguir considerándolo ingenuamente como “mala suerte”.

Primero ser el uno en un millón de usuarios que nacen sin magia, segundo llevar una vida de rechazos y abusos en donde su amigo de la infancia era el principal agresor. Tercero, que la puerta a su sueño, el anhelo más grande en toda su vida de ser mago, se cerrara, rompiera y desapareciera para nunca ser tocada.

Y la cuarta, la cereza del pastel, justo al recibir su primera declaración de guerra y responderla como dios manda. Y de que algún contrato invisible que los declaraba oficialmente a Todoroki y a él como “rivales” haya sido sellado, terminaron siendo los primeros seleccionados como dúo, en donde tienen que eficientemente trabajar como equipo durante tres días en un sitio desconocido y, cabe destacar, que las habilidades en supervivencia de Izuku dejan que desear.

Midoriya se había contenido en toda su desastrosa vida de soltar una queja; y se limitaba a enfrascarse en trabajar muy duro para cambiar su situación, pero Dios ¿Es en serio?

Su mirada rueda disimuladamente para contemplar a su “compañero” por un momento, encontrándose con que éste también lo miraba de reojo, quizás igual de incrédulo que él, ambos terminan rápidamente evadiendo la mirada al lado contrario. Conteniéndose de soltar muecas reacias.

Izuku se concentra en observar a su alrededor como si eso fuera a calmar sus nervios. Justo después de ser seleccionados, ya sea justicia o algo de eso que llaman karma, Bakugou quien había estado varios minutos riendo a todo pulmón de sus desgracias fue el siguiente seleccionado junto a la pobre Uraraka, las quejas y lloriqueos de ambos tuvieron que ser silenciadas por Aizawa. Ahora estaban dándose la espalda mutuamente, con gestos claramente malhumorados e inconformes en sus rostros.

Si bien Uraraka y él fueron recibidos por la desgracia de tocarles compañeros muy poco amigables, Iida recibió la sonrisa de la fortuna al tener a la eficiente Yaorozu como compañera. La aludía le mostraba el contenido de su bolso y le hablaba de cosas a las que Iida prestaba total atención, seguramente poniéndose de acuerdo en el trabajo en equipo pensaba Izuku, algo que sería muy inteligente de imitar con Todoroki si la incomodidad no lo paralizara.

La última pareja seleccionada fue la de Mineta y Tsuyu, lo sabe porque el grito de euforia del más bajo casi lo deja sordo.

—Espero que ya estén listos porque vamos a empezar—Anuncia Aizawa, y la mayoría de los presentes se tensan.

Aizawa se posa a un lado de la gran puerta al igual que Trece pero ésta en el extremo contrario. El desaliñado profesor mira a la primera pareja, y aunque a Izuku le encantaría ver qué tipo de conjuros usaran para transportarlos y que mundos les tocará a los demás; no puede negarse.

—Midoriya, Todoroki. Ustedes son los primeros—Llama, y los nombrados obedecen acercándose. Trece extiende la mano hacia Todoroki dándole algo y luego a Izuku quien lo recibe un tanto curioso, una campana pequeña y reluciente se encuentra en su palma.

—Si sienten que no pueden más, sólo háganla sonar y se encontraran aquí—Dice amable, Midoriya asiente aunque Todoroki sólo se limita a mirar indiferente.

Ahora ambos estaban frente a la puerta, y a la señal de Aizawa el primero en pasar la puerta es Todoroki, Izuku tardó en reaccionar por la sorpresa y lo sigue cruzando el umbral.

En un parpadeo una ventisca helada que le eriza la piel lo recibe, sus ojos al principio se cierran fuertemente al abrupto cambio de luz. Pues pasó de una sala tenuemente iluminada a un ambiente totalmente en blanco. Tarda unos segundo en acostumbrarse, transcurso en el que se abraza así mismo al sentir el repentino frío, para luego contemplar su alrededor con asombro.

Se encontraban en una especie de colina blanca, en la que una brisa nevada la tocaba suavemente. A lo lejos divisa montañas monumentales y bosques de pino.

—Un mundo invernal…—Susurra maravillado por el paisaje de fotografía del que era testigo, escucha un portazo y gira a mirar rápidamente. La puerta que llevaba a la sala con los profesores y el resto de sus compañeros desapareció por completo.

Su cuerpo tiembla, en parte por el frío abismal, y en parte porque los nervios o quizás el miedo empezaron a atosigar su mente al ser plenamente consciente de que están sólos en  ésta actividad.

—Midoriya—Izuku se sobresalta y voltea en la dirección a donde lo llamaban. Todoroki se hallaba en la cima de la colina, mirándolo como una estatua y con los copos de nieve acumulándose en su cabellera—encontré el baúl, pero necesito que vengas para abrirlo—anuncia y el contrario asiente antes de caminar con dificultad por la nieve hacia donde está.

El baúl era de madera antigua con una cerradura de oro y si fijaba la vista podía ver unas inscripciones, era en tinta algo borrada pero Midoriya le halló cierto parecido a los de las paredes de los pasillos de la academia.

—Para que se abra tenemos que hacerlo ambos, supongo que querrán que desde un comienzo trabajemos unidos.

Izuku traga grueso pues el tono que usó Todoroki se oyó algo cortante, más sin embargo se limita a poner la mano en el cofre al igual que el otro. La cerradura brilló tenuemente antes de que finalmente se abriera y pudieran ver el contenido.

Una linterna grande, un mapa, una brújula un tanto peculiar, un diminuto pergamino blanco que supone llevaba la lista de los objetos a buscar; y finalmente dos juegos de ropa de invierno que Izuku agradeció en silencio pues las uñas se le empezaban a poner moradas.

Izuku tomó con rapidez un abrigo verde abultado con unos guantes grises, y suspiró un poco más a gusto al sentir que incluso estaban calentitos. A diferencia de él, que con una velocidad mayor a cuando se vestía en las mañanas para ir a UA agarró los ropajes protectores de frío, Todoroki había ido primero y con total calma a por la lista encomendadas por los profesores.

Mientras agachado se apresuraba a ponerse las botas de montañas cafés; veía a Todoroki que analizaba la lista en silencio y con total calma. Ajeno a la nieve que se acumulaba en su pelo y a la brisa serena que lo movía.

(¿Será por su magia?)—Piensa, pues no haya otra explicación como para que, a pesar de llegar casi al mismo tiempo (Pues Izuku sólo tardó un par de segundos en cruzar la puerta), sea el primero que empezaba a tiritar del frío mientras Todoroki todavía ignora olímpicamente la ropa de invierno.

—Puedo darme una idea de donde pueden estar un par pero el restante lo desconozco—Informa antes de darle a Izuku la lista e ir por fin a por la vestimenta restante en el baúl.

Mientras el contrario se alistaba Izuku contemplaba el pequeño pergamino absorto y algo anonadado.

  1. El cuerno de un señor del bosque.
  2. Una lágrima de la luna.
  3. La joya de la princesa Aria.

Eran tres objetos, cuyos nombres no le sonaban de nada y mira que él ha memorizado un sinfín de artículos como preparación del viaje. Izuku empieza a trazar pensamientos con lógica, y sin estar del todo consciente, empieza con su costumbre de murmurar cuanta cosa se le ocurre.

Jamás eh oído de objetos como estos y no tiene sentido mandar a un viaje de recolección de artículos desconocidos a unos principiantes como es el primer curso de la academia. Es más viable que están encriptados en una pista de su localización, ahora que lo pienso la lágrima de luna me suena a…

Ya vestido con un abrigo azul, bostas negras y acomodando los guantes en sus manos  Todoroki observaba al ser murmurante frente a él. Reprime el tic que le quiere salir en la ceja y aguanta las ganas de mostrar una mueca absurda en su rostro, y es que lo piensa miles de veces y no puede evitar plantearse ¿Que vió el hechicero número uno en un chico tan simple como ese? No, más importante ¿Cómo pudo perder en una actividad tan simple como una carrera a la montaña contra él?

Observa sus facciones, la expresión entre concentrada y negativa que pone mientras aún murmura cosas de las que apenas sigue el hilo ¿Siquiera es el mismo chico? Durante la actividad se le veía más determinado, o cuando respondió a sus palabras. Todoroki suspira pesado, expulsando una leve nube de oxigeno por el frío, llamando la atención de Izuku quien detuvo sus desvaríos para verlo extrañado.

—Realmente no consideré que esto pasaría, ahora siento que esto es más difícil de lo que debería ser—Admite.

Midoriya desvía la mirada con una mueca de incomodidad, al menos siente cierto alivio al saber que Todoroki se siente igual. Ve como éste se pone frente a él con esa mirada tan seria que lo caracteriza.

—Pero aún así no me arrepiento de lo que dije—Declara, disipando cualquier duda o posibilidad de que retiraba su palabra. Midoriya asiente manteniéndole la mirada.

—No pensé que lo hicieras—Dice observando la faceta monótona del contrario, pues aunque no lo conoce más allá de que son compañeros de clase, se le hizo tan claro como el agua que Todoroki era alguien decidido.

—Sólo lo dejaremos de lado esta vez. Ahora nos concentraremos en pasar esta actividad—Contempla como Midoriya asiente estando de acuerdo, esta vez con un brillo de determinación en sus ojos. Y piensa, que al menos terminó haciendo equipo con alguien con voluntad.

—Deberíamos empezar a andar hacia el primer artículo antes de que anochezca—Dice, y ajusta la mochila en su espalda bajo la mirada de sorpresa del contrario.

—¿Pero hacia dónde?—Pregunta mientras toma los tirantes de su mochila amarilla.

Todoroki despliega el mapa, y después de darle una rápida ojeada se lo muestra a Izuku señalando a cierta parte con su dedo.

—El cuerno de un señor del bosque, deberíamos encontrarlo en alguna parte de esta área—Dice, rozando con su dedo el trazo de una área frondosa—son los tipos de sitio en donde el “venado dientes de león” suele rondar, sus largos cornamentas son parecidos a los cuernos de un toro.

Midoriya exclama un “Ah” con sorpresa y júbilo al entender el punto de Todoroki.

—¡Es cierto! En la historia por su porte parecido a un aristocrático, son reconocidos como los dueños de su territorio. “Los señores del bosque”—Dice, con cierta emoción en su tono de voz.

Todoroki asiente sin prestar mucha atención de la emoción de su compañero.

—¡Valla Todoroki kun! ¡Eres increíble como para recordar este tipo de cosas!

El halago lo tomó sin cuidado, más bien aburrido, sólo se encogió de hombros y se limitó a empezar a andar.

—Es sólo algo trivial que un mago debe saber—Dice, y Midoriya lo sigue de cerca sin entender del todo su actitud tan distante.

Mientras le seguía el ritmo al andar del contrario, Midoriya contemplaba la espalda imponente de Todoroki; y se preguntó si en esos dos días de forzada convivencia y trabajo en conjunto podría comprenderlo aunque sea un poco mejor.

Continuará…

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3 comentarios sobre “Capítulo 16: Primeros en partir.

  • el septiembre 8, 2017 a las 2:34 pm
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    Pobre deku le sigue la mala suerte
    Me llena de emoción saber que pasara en el siguiente cap estoy impaciente!

    Respuesta
  • el septiembre 10, 2017 a las 1:00 am
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    Muy bueno, muy bueno, ya quiero ver que pasa con don problemas (Daku) y señor serio (Todoroki).

    Espero que actualices pronto.

    Saluditos

    Respuesta
  • el septiembre 11, 2017 a las 2:49 am
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    agahdhahz esperaré la actualización jsjsjs♡

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