Capítulo 32: Infiltración.

Sus días libres se les suelen ser eternos y aburridos, sobre todo en las noches. En el día podía mantenerse ocupado haciendo las compras (Ya que nunca estaba satisfecho con las que hacía su hija) y adelantando algún documento sin importancia de la oficina. Pero en la noche no había mucho más que hacer que leer un libro o sumergirse en sus pensamientos.

Y para alguien tan activo como Endeavor, eso era muy frustrante.

Suspiró con mal humor y dio un vistazo al reloj en la pared, más o menos las ocho, quizás valla a dormir temprano hoy.

Un timbre en su puerta lo extraña, quizás Fuyumi salió de la universidad y olvidó las llaves otra vez.

Pero lo que encontró en su puerta estaba lejos de lo que imaginaba.

—¡B-Buenas noches Endeavor!

Enji miraba en una mezcla de incredulidad y enojo la figura del mago de quien todos reconocen que está por encima de él en fuerza y popularidad.

—¿Qué demonios haces aquí All Might?—Pregunta con su tosquedad característica. Era la última persona a la que quisiera ver a esa hora.

El mago número uno pareció de alguna forma titubear.

—¡Estaba por la zona y se me ocurrió visitarte!

—¿A esta hora?

—¡S-Será emocionante!

Endeavor le mira con la ceja arqueada y con mal humor, sus llamas estaban apagadas y vestía un yukata suelto, pero eso no le quitaba lo intimidante de su figura y su mirada penetrante y severa. All Might fuerza lo mejor que puede su sonrisa e intenta disimular lo tenso que se hallaba.

Por fin el peli rojo bufa.

—No tengo interés en compartir mi tiempo contigo—Declaró con sequedad y voz grave, más cuando iba a cerrar la puerta se encuentra con que un pie se lo impide.

—¡Oh vamos no seas así! Fuimos compañeros de aprendizaje hace mucho tiempo ¡Es hora de ponernos al día!

—¿Siquiera tenemos un tema de conversación en común? Largo—De nuevo trató de cerrar la puerta pero All Might se lo volvió a impedir.

—¡Podemos hablar de muchas cosas! Como recetas de comidas, programas de televisión, tus hijos…

—No me interesa—Intentó de nuevo pero el contrario le impedía cerrarle la puerta, no quería hacer un escándalo con una llamarada a esas horas de la noche ya que la prensa no dejaría de fastidiarlo, pero en serio que se estaba sintiendo tentado de hacerlo.

—¡¿Qué rayos te pasa?! ¡¿Vienes a molestarme a esta hora sólo para hablar de idioteces?!—Dice ya enojándose, mientras ejerce más fuerza en un intento de cerrarle la puerta de una endemoniada vez.

Sin embargo All Might lo impidió por completo poniendo un brazo contra la puerta. Su mirada azulada se endureció tensando el ambiente y haciendo que Enji dejara de forcejear con la puerta para mirarlo con algo de sorpresa.

—Tienes razón Endeavor… no he venido sólo a eso…—La gravedad de su voz hace que Enji arquee ambas cejas con intriga, el mago número uno adopta una posición imponible—un desastre se acerca… y sólo tú puedes evitarlo…

—¿Qué te pasa? ¿Acaso el mago más fuerte está intentando pedir mi ayuda?—Dice con evidente sarcasmo, pero era en realidad un disfraz para ocultar su intriga, pues Toshinori poseía ese rostro de seriedad absoluta como si estuviera a punto de revelar algo imposible.

—Yo…—Por un momento pierde el tono de voz, como si se estuviera replanteando lo que está a punto de decir. Lo ve tragar grueso y eso lo impacienta.

—Dilo de un vez—Le apura, y de repente el cuerpo de All Might se encorva hacia delante abrazando su estómago.

—E-Endeavor, impide el desastre… y préstame tu baño…

Enji tardó un segundo en procesar sus palabras por la incredulidad, para después fruncir su entrecejo enardecido y empezar a calentar el ambiente por la ira.

—¡¿Qué?!

—¡P-Por favor! L-Llevo aguantando demasiado… d-debo hacerlo ya ¡Tengo que liberarlo! ¡Plus ultra!

—¡¿Por qué demonios usas tu frase en una situación así?!—Un tic se le situó en la ceja, furioso con la idea de que mal interpretó la situación de una forma demasiado absurda y vergonzosa.

All Might temblaba mientras sujetaba su estómago, muecas de dolor y sufrimiento aparecían en su rostro como si estuviera sufriendo la peor de las torturas. Sus brillantes ojos le pedían compasión.

—P-Por favor Enji…

—¡¿No eres más veloz que el rayo?! ¡Ve a la ciudad!

—¡N-No! ¡Si hago otro mega salto no lo podré contener!

—¡Haz en el bosque!

—¡No Enji! ¡Si lo hiciera el desastre sería de tal magnitud que las generaciones venideras aún sufrirían las consecuencias!—Su voz tenía un dejo de desesperación y juntaba las rodillas mientras afirmaba más las piernas—E-Enji, e-es algo muy grande, d-demasiado incluso para mí. No puedo vencer esta vez, te lo ruego ayúdame. M-Mis capacidades no son suficientes para este gran, gran obstáculo….

Enji jamás creyó que en el momento en que las palabras que más quería escuchar al mismo tiempo hubiese deseado no escucharlas nunca.

Qué asco…

—¡Pasa de una vez antes de que me arrepienta!

Thanks my old friend, jamás olvidaré este gesto…

—Si se lo dices a alguien te mataré…

Se hace a un lado para dejar pasar a un tambaleante y tembloroso All Might. La puerta se cierra, y con la seguridad de que no serían descubiertos, los dos únicos testigos de semejante escena salen de sus escondites de entre los arbustos en frente de la casa.

—Qué bueno, All Might logró entrar…

—Con una excusa demasiada humillante…—Agrega Torino con algo de vergüenza ajena por la actuación de su antiguo pupilo.

Ambos miran la enorme propiedad Todoroki, hecha de madera y de diseño japonés antiguo. Izuku había leído hace tiempo que la familia de Endeavor eran adinerados, pero no creyó que tanto…

—Muy bien chico, continuemos con el plan…—La voz de Torino atrae su atención—mientras Toshinori distrae al rey, nosotros llevamos a la bella durmiente de regreso a su alcoba.

Izuku puso una mueca de incomodidad, tanto por lo arriesgado del plan como por la forma en que se refirió a Todoroki.

—¿Como entraremos?

—Tú sólo sigue mis instrucciones, y carga a la princesa —Dijo.

Torino miró a ambos lados, asegurándose de que no hubiera nadie más que ellos en esa noche. Al confirmarlo, hizo seña al menor de que lo siguiera y rápidamente avanzó hacia la propiedad.

Con algo de dificultad carga a Todoroki en su espalda, porque gracias a la voz de All Might alejaron ese saco de él. Observa con una suspiro que pese a llevar su peso sus pies se arrastran, producto de que Todoroki sea más alto que él. Parece una mala broma, ya que el heterocromatico sí que pudo cargarlo con total facilidad como una princesa.

Enrojece, menudo momento en que los recuerdos lo atacan.

¡De prisa chico, que el repertorio de escusas estúpidas de Toshinori no es muy largo!

Izuku traga grueso y pide para sus adentros que no terminen rostizados.

Torino se las ingenió para piratear el cerrojo de una ventana, él fue el primero en adentrarse para después ayudar a Izuku con el joven inconsciente.

—¿Dónde podría estar su habitación?

—Lo averiguaremos…—Torino mira a ambos lados en ese pasillo de madera, olisquea el aire un rato y después hace seña a Izuku—¡Sígueme!

—¿Cómo sabe…?

—¡Tengo buen olfato! Sólo tengo que seguir a donde el aroma de este chico es más fuerte…—Interrumpe con una sonrisa socarrona avanzando con rapidez y sigilo.

Los pasillos de esa casa eran largos, tanto que Izuku probablemente se perdería de hallarse sólo. Y por andar distraído mirando alrededor casi tropieza con el cuerpo del anciano cuando éste se detuvo abruptamente.

—¿Gran Tori…?

—¡Shh!—El mayor le silencia en seguida, le mira ceñudo y le hace señas para que mire lo que él.

Se habían detenido justo en una esquina, en donde la pared les hacía de escondite. Izuku con lentitud y cuidado de que el cuerpo de Todoroki no le haga empuje hacia delante, asoma su cabeza y ve a dos hombrecitos no más altos que Torino, de piel verde y ropas de limpieza. Se hallaban limpiando unas ventanas y barriendo el piso.

Duendes domésticos…—Le susurró Torino a lo que Izuku asentía confirmándolo—por supuesto, una familia tan ricachona como los Todoroki deben tener criaturas mágicas con ellos…—bufa por lo bajo.

—¿Qué deberíamos hacer?

Bueno, no podemos simplemente pasar, esta seguramente es el área de los dormitorios y con lo reservado que es el amargado de Endeavor seguramente ordenó que ningún extraño sin permiso pase…—Torino tomó su quijada de manera pensativa, mirando alrededor y detectando un jarrón en dirección opuesta.

Sonríe mientras saca una piedra de su bolsillo, y aprovechando el despiste de la criatura, la arroja con fuerza hacia el jarrón de porcelana, que por cierto se veía bastante costoso.

El anciano se ocultó al tiempo en que los duendes volteaban asustados. Cuando las criaturas pasan a su lado apresurados Torino aprovecha para ir hacia el otro lado, Izuku se toma un momento para mirarlos limpiar con terror en sus gestos.

—¡De prisa muchacho!—Llama Torino, Izuku murmura una disculpa antes de irse detrás del anciano.

En poco tiempo Torino se detuvo en una puerta corrediza.

El olor es más fuerte aquí, debe ser esta—Dice, adentrándose en el cuarto.

Al igual que en el resto de la casa la habitación también era de estilo japonés, con piso de tatami y un estantería con unos cuantos libros. Izuku ve a Torino hurgar en un armario para sacar un futon, y acomodarlo rápidamente en el suelo.

—¡Listo! Ponlo allí—Le anuncia e Izuku asiente.

Con algo de esfuerzo y cuidado acomoda el cuerpo de Todoroki en el futon, recostando su cabeza en la almohada y soltando un suspiro de cansancio.

—Tenemos que avisarle a All Might y salir de aquí rápido—Dijo, retirándose rápidamente pero un pisotón en su pie le detiene entre quejidos de dolor.

—¿A dónde crees que vas mocoso? Para que este estúpido plan tenga alguna probabilidad de funcionar tenemos que hacerlo bien—Dice malhumorado mientras Izuku soba su pie.

—Pero si ya lo dejamos en el futon ¿Qué más nos falta?

—Desnúdalo.

—¡¿Qué?!—Exclama alarmado mientras Torino le advierte que baje la voz.

—¿Acaso tu duermes con la ropa de la academia? Obviamente te pones una pijama o algo así—De nuevo regresa al armario y saca un conjunto de ropa, lo que parecía una camisa blanca con unos pantalones holgados—esto parece algo cómo para dormir ¿No? Ahora busquemos su peluche.

—¿Peluche?

—Todos los chiquillos duermen con animales de felpa ¿No?

—¿Qué edad cree que tenemos?

—No sé ¿Ocho o nueve?

Izuku le mira en una mezcla de incredulidad y reclamo pero cuando iba a decir algo unos pasos acercándose les alerta a ambos.

Demonios ¿Serán los duendes de antes?

¿Q-Qué hacemos ahora?

Yo los distraigo mientras tú lo desvistes y lo dejas listo—Declara mientras le da en las manos el cambio de ropa, el rostro de Izuku era un poema de tragedia.

¡N-No espere! ¡N-No puedo hacerlo!

¡Deja de actuar como niñita! No tiene nada que tú no hayas visto ya.

—¡P-Pero…!

—¡Sin peros mujercita llorona!—Torino le mira con expresión ceñuda y de regaño mientras entre abría la puerta—recuerda que esto ya no sólo se trata de ti, si se sabe la verdad Toshinori tratará de protegerte y me arrastrará con él. Son tres cuellos los que están peligrando hoy.

Y se retira antes de que Izuku pudiera decir algo.

Ahora en esa habitación en penumbras, mira a Todoroki, a las ropas en sus manos y a los lados sin saber qué hacer, de hecho si sabía sólo que no quería.

Primero lo besa y ahora lo desviste, a este paso puede que le quite algo más…

Bien no debió pensar eso último.

Oh Dios… ¿Por qué a mí?—Gimotea lastimosamente mientras a paso tembloroso se acerca a la figura de Todoroki.

Lentamente se arrodilla junto al durmiente. Con una mueca cohibida en su faceta contempla el rostro del contrario, el flequillo le tapaba los ojos y respiraba tenuemente, como si no hubiera recibido un contundente golpe en su nuca.

Traga grueso, jamás creyó en su vida que terminaría invadiendo la integridad física de un compañero, pero por All Might y una vida segura fuera de prisión debía ser valiente.

Lo siento, lo siento, lo siento…—Repite una y otra vez mientras acerca su mano al saco de Shoto, emite un quejido cuando suelta el botón.

Jadea y siente las mejillas calentar ¿De verdad está a punto de hacer esto?

De repente escucha estrépitos y el ruido de pies corriendo acercándose.

—¡Anciano demente!

—¡No me atraparan con vida!

Los ruidos de persecución pasaron de largo e Izuku miró inerte la puerta con el rostro blanco.

No hay tiempo para dudas.

De nuevo acerca la mano hacia Todoroki, con el pulso acelerado y los dedos temblando. Cierra los ojos con la vergüenza a flor de piel, intentando reducir un poco la culpa que siente al invadir la decencia de su compañero de clase.

Es demasiado…

Y cuando desabotonó el primer botón de la camisa siente un abrupto agarre que lo hace abrir los ojos estrepitosamente.

Los ojos verdes se encuentran con los heterocromáticos.

—¡T-Todoroki kun!

—Midoriya…

Todoroki lo veía muy despierto y con una mirada interrogativa…

—¿Qué estás haciendo?

—Ehh…

Y Midoriya estaba por ser el desmayado.

Continuará…

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2 comentarios sobre “Capítulo 32: Infiltración.

  • el junio 11, 2018 a las 5:49 pm
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    WOWOWOWOWOW, todoroki tiene el sueño pesado, ahh pero cuendo le quitan un botón de su camisa se despierte, enrinfunmx.

    ME ENCANTÓ EL CAPITULO GRACIAS

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  • el junio 18, 2018 a las 5:31 am
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    Midoriya así como de… “Es un musical” :v

    Respuesta

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